Chispas | ¨ESA MALDITA PARED¨: LA CANCIÓN DE HIPÓLITO - Chispas

Esa maldita pared, que la voy a romper algún día. Para que no pueda mas, interrumpir nuestras vidas¨.
Con esta canción de desamor cantaba Hipólito Mejia ayer en Mao, su frustración ante el impedimento que tiene de volver al PRD, por la fuerte oposición que a esto hace Miguel Vargas su actual presidente.
Lo que no entiende Mejia, es que el PRD no es un partido, es un archipiélago de intereses, donde no existen las dos condiciones necesarias para cumplir con la definición de este tipo de organización política:
Primero debe existir una figura hegemónica que garantice una mínima unidad, sea líder del partido y sirva de arbitro, puesto que no existe una dirección colectiva respetada por todos.
O en su defecto, debe construirse el partido sobre una serie de reglas de convivencia interna que, sean la referencia para dirimir los conflictos.
Nada de esto existe en el PRD de hoy, esta es la razón por la que todos los procesos convencionales terminan con dudas en cuanto a sus resultados y una posterior crisis interna. 
La falta de interés organizativo provoca la no existencia un padrón partidario, por lo que, desde el origen, existen dudas de quiénes tienen derecho a votar y, esto provoca la guerra de guerrillas interna y externa, que es el final típico de la elección de cualquier tipo de candidatura dirigencial o electoral dentro de ese ¨partido¨.
El problema de hoy en ese ¨partido¨ no tiene nada que ver con la forma alocada de Hipólito de ejercer la política, la frialdad calculadora de Miguel o la manifiesta falta de experiencia política de Abinader; la pared que no ha podido romper el PRD es una evidente falta de institucionalidad, que le impide la realización de elecciones de cualquier tipo, donde no surjan los problemas de un ¨partido¨ que gira alrededor de los intereses personales de sus dirigentes.
Recuérdese, que es el ¨partido¨ de los problemas entre Antonio Guzman y Jorge Blanco que llevaron al primero al suicidio en pleno Palacio Nacional.
Que fue en una convención del PRD cuando se produjeron los hechos del Hotel Dominican Concorde, cuando se enfrentaron Jacobo Majluta y José Francisco Peña Gómez, cuyo resultado fue la división del ¨partido¨.
Es el ¨partido¨ que obligó a un moribundo Peña Gómez a ser candidato a síndico de la ciudad capital, pues una convención del Distrito Nacional, no se pudo elegir entre Miguel Vargas y Eligio Jáquez, ambos se proclamaron ganadores, y el líder del partido tuvo que asumir la candidatura y dar su ultimo aliento en medio de una campaña electoral.
Es el PRD que se inventa el ¨dos mas dos¨, por el problema de no poner de acuerdo a candidatos que aspiraban a una misma posición. Para satisfacer los deseos de sus dirigentes, estos hacían un compromiso escrito de compartir el cargo en un periodo dividido de dos años, muchas de estas actas notariales terminaban en los tribunales de la República porque el funcionario electo se negaba a cumplir lo firmado. 
En el caso actual, la pared que separa a Miguel, Hipolito, Abinader y a otros que se han puesto a sonar como precandidatos, es el tamaño de sus egos personales, y la existencia de una sola candidatura a la presidencia por ese partido en las próximas elecciones nacionales. 
El laberinto construido con esa pared de egos inflados, hipocresía  mentiras, poses, engaños y todo tipo de maldades entre sus dirigentes, es que ha fraccionado a esa organización política en pedazos iguales a la cantidad de aspirantes. 
Sino averigüen cuáles son las razones que han dividido desde ya la llamada convergencia; muestra de ello es que se acabaron las caravanas, las ruedas de prensa conjuntas y los amores entre Hipolito y su grupo con Luis Abinader.
Mientras Hipolito reunía a su equipo en Mao y lloraba por la pared en que se ha convertido Miguel; Luis Abinader andaba por la ciudad de Nueva York haciendo campaña con su gente y ya separado del ¨guapo de Gurabo¨. 
Es que los dos quieren lo mismo: la candidatura presidencial por el PRD, la Convergencia o como se llame, y por eso no es posible que anden juntos, ya que la Presidencia de la República no es divisible, excepto que resuciten la formula del ¨dos mas dos¨ o del ¨uno para cuatro¨, ya que son tantos los que aspiran.

Leave a Comment