Chispas | ¨SI NO SHAMPOO NO SE LAVEN LA CABEZA¨ - Chispas

121212_115751El señor Ricardo Molina, quien es Ministro de Ecosocialismo, Habitat y Vivienda de Venezuela (esta gente inventan cada nombre), en unas declaraciones públicas que intentan responder a la escasez de todo tipo de productos que existe en ese país, que ¨si no hay shampoo no se quejen que por la revolución dejarán de lavarse la cabeza¨.

Este señor, que como todo comunista o socialista tiene el corazón a la izquierda para andar predicando un estado utópico de igualdad y felicidad eterna, pero el bolsillo a la derecha para llenárselo con los ¨malditos dólares del imperialismo¨, también es el autor de la advertencia de que todos los que critiquen de algunos forma al que ellos llaman ¨proceso revolucionario¨, no tienen derecho siquiera a poseer un empleo en ese país sudamericano y serán echados a la calle.

Es que en Venezuela las madres tienen que amanecer haciendo colas en algunos comercios de expendio solo para conseguir los pañales desechables que usarán sus niños durante el día, la leche maternizada y los medicamentos mas simples no aparecen, y pronto comenzarán a ser detectados los signos típicos de la malnutrición, ya que los alimentos se expenden por ración y no alcanzan para todos.

Ahora le acaban de recomendar al país, donde existe una cultura a la belleza de la mujer, recordar que las venezolanas ganaban casi todos los concursos en este tema, que ¨no jodan tanto si no hay shampoo, que lo que tienen que hacer es no lavarse el pelo¨.

Lo que si se está convirtiendo en una moda muy popular en ese país, es la venta de ropa de diseñador blindada, el alquiler de ejércitos de guardaespaldas y la compra de vehículos con blindaje hasta en la gomas, para uso de los pocos empresarios que quedan en ese país y de los osados que se atreven a visitar la ciudad mas violenta de América Latina.

En el paraíso socialista creado por Hugo Chavez y continuado por Nicolás Maduro, se producen cuatro secuestros semanales, para pedir rescate a las familias de alto poder adquisitivo, y 65 asesinatos cada día, la cifra mas alta de muertes en una ciudad que no está en guerra en el mundo.

Un diseñador colombiano está haciendo el negocio del siglo, ya que usando una fibra sintética llamada armida, pone en el mercado piezas de vestir con una apariencia normal, pero que incluye este material que es capaz de blindar contra las balas a quienes las usan.

También se ha puesto de moda blindar los autos en que se desplazan los venezolanos por las calles de sus ciudades, ya que los asaltos en los semáforos, los tiroteos y las muertes de los conductores de automóviles son el pan nuestro de cada día.

Blindar un auto con planchas de acero resistentes a los disparos, cristales de alta seguridad con un grosor exagerado, gomas con cubiertas que impidan ser desinfladas por disparos u otros objetos punzantes, tiene un costo aproximado de 40 mil dólares, y por supuesto solo lo pueden pagar los ricos.

Los pobres, en esas sociedad donde todos son iguales, tienen que salir a las calles a jugárselas en contra de las bandas armadas que los asaltan y los matan.

Son miles las armas que se encuentran en manos de civiles, divididos entre las milicias bolivarianas, los llamados motorizados aliados al régimen, y toda la caterva de delincuentes que han surgido a la sombra del populismo barato que se ha implantado en ese país sudamericano con el nombre de socialismo del siglo XXI.

Esa es la realidad de un país que a pesar de nadar sobre un mar de petróleo, ha caído en las manos de un grupo de demagogos y oportunistas, que no tienen ni ¨la mas puta¨ idea de lo que es administrar y gobernar una nación.

Nos gustaría ver a los admiradores de la ¨revolución bolivariana¨ del patio, así como a los defensores del desorden que se ha implantado en Venezuela, decirle a sus mujeres que no busquen shampoo ni jabones porque no hay, y que si necesitan papel sanitario sería mejor que sembraran el patio con maíz para conseguir algunas tusas cuando termine la cosecha.

¿Será que no se dan cuenta? es que el sistema económico socialista lo que no funciona. Si no se incentiva el egoísmo del ser humano con ganancias para producir, las sociedades se convierten en parásitas, y eso simplemente nadie, por mas petróleo que tenga, lo puede sostener.

Humberto Salazar

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