Chispas | A CUALQUIERA LE CANTAN ¨CIELITO LINDO¨ - Chispas

Los carteles de la droga de Mexico se han hecho famosos en todo el mundo, por los altos niveles de violencia y crueldad que han impuesto en las calles del territorio de la República Mexicana.
Lo que se inició como pequeños grupos marginados en el estado de Sinaloa, donde tradicionalmente se cosecha la amapola que produce el opio, se expandió rápidamente al resto del país.
Hace unos meses fuimos invitados al Distrito Federal, para una visita de trabajo, y a pesar de nuestra insistencia de que podíamos tomar un taxi en el aeropuerto para dirigirnos al hotel en el centro de la ciudad, esto no fue posible, ya que se nos argumentó de lo peligroso que es para un extranjero movilizarse libremente en la Ciudad de Mexico.
Cual no fue nuestra sorpresa, cuando el vehículo que nos esperaba en el aeropuerto Benito Juarez, era un todo terreno con los vidrios tintados y blindados, lo que para nosotros, que vivimos en República Dominicana, nos pareció una exageración.
Cuando conversamos con la persona que manejaba el vehículo de si no era un extremismo desplazarnos por la ciudad en un vehículo de estas características, la respuesta fue: mire doctor ¨los sicarios en esta ciudad le cantan cielito lindo a cualquiera¨.
Esta misma situación se vive en Caracas, San Salvador, Ciudad de Guatemala, San Pedro Sula, Tegucigalpa, San Juan y muchas otras ciudades latinoamericanas, donde a quien sea le pueden ¨cantar cielito lindo¨, como nos decía el cuate mexicano.
Lo que está sucediendo con el sicariato en la República Dominicana, nos está llevando por el camino de los países mas violentos del continente, y pareciera que a nadie le importan las consecuencias que se derivarán de estos hechos que de aislados, ya se han convertido en cotidianos.
Al parecer, para usted resolver un conflicto económico, un problema de faldas y ahora un diferendo político, lo único que tiene que hacer es buscarse a dos delincuentes, que seguro están sueltos bajo fianza, para que con armas de fuego ilegales, se suban en una motocicleta, acechen a su víctima y le disparen a quemarropa provocándole la muerte.
Si disgregamos todo esto veremos lo siguiente: para que exista el sicariato, la primera condición es el intento de una de las partes de resolver un conflicto por medio de la violencia, la cual ejerce por si mismo o por contrato.
Ademas deben sobrar los delincuentes en las calles, en medio del clima de impunidad creado con un código procesal, que privilegie a los malandrines, los que salen de la cárcel con  facilidades otorgadas por las leyes.
Pero además, no debe existir ningún control sobre las armas de fuego en manos de civiles, aquí cualquiera exhibe un arsenal sin que las autoridades intervengan. 
En esta misma semana el gobierno admitió el fracaso de la medida de prohibir la importación de armas, las cuáles entran al país de modo libre y sin trabas, dentro de la ilegalidad que nos caracteriza.
A esto vamos a sumarle que el moto-concho es una de las actividades productivas mas importantes del país, es decir, dos personas en una motocicleta, que es el medio mas usado por los sicarios, sin casco, sin identificación, sin placa, sin nada, es lo mas común en nuestras calles y avenidas.
Y por fin a la mezcla le agregamos que en la República Dominicana una vida humana vale menos que una guayaba podrida, y tendremos como resultado muertes como la del regidor del Ayuntamiento de Bayaguana.
Si seguimos en este camino imparable de asesinatos por encargo, cada uno de los que asumimos posiciones en este país, tendremos que buscarnos la forma de blindarnos personalmente, antes de que nos canten ´cielito lindo´ en cualquier calle o avenida.

Humberto Salazar

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