Chispas | A DOS AÑOS DE LAS ELECCIONES (1 de 3) - Chispas

Hoy 15 de Mayo faltan exactamente dos años para que los dominicanos nos acerquemos a las urnas a votar, y dar el derecho de representación, a las nuevas autoridades que cerrarán las primeras dos décadas del siglo XXI.
Vamos a analizar la situación interna de las principales fuerzas políticas, que hasta ahora, se proyectan como las que tienen mayores posibilidades de presentar las candidaturas que podrían salir triunfantes en ese proceso electoral.

PRD: LA CONTRADICCIÓN ETERNA

Desde su fundación el PRD se ha caracterizado por las divisiones y contradicciones que se originan en la confrontación personal y política de quienes lo han dirigido.
Tanto en la oposición, como desde el poder, la ausencia de disciplina y reglas democráticas internas, han creado un clima levantisco dentro de ese partido, que le ha impedido manejar sus contradicciones y lo ha mantenido alejado del Palacio Nacional.
Para dar un ejemplo, durante los dos años que han transcurrido del presente mandato constitucional, el PRD mantiene la misma división de los grupos que se enfrentaron en las elecciones internas del año 2011. 
Para las elecciones del 2012, no pudo unificar a los bandos que compitieron por la candidatura presidencial, situación que se agudizó después de la pérdida electoral y, en la practica, ha provocado una nueva división dentro de ese partido.
Existen actualmente dos PRD; el denominado ¨institucional¨, que preside Miguel Vargas y el auto llamado ¨mayoritario¨, dirigido por Hipólito Mejía.

Posibles candidatos del PRD para las elecciones del 2016:

Miguel Vargas
A favor:
Es quien tiene la firma de Presidente del PRD, lo que le da autoridad para presentar las candidaturas locales en las elecciones del 2016, recuérdese que en este proceso electoral serán electos también los senadores, diputados, alcaldes y regidores.
Se mantiene como el presidente del partido, lo que en la practica le otorga un fuerte poder de negociación y maniobra, no parece que alguien le podría competir por la reelección a ese cargo, ya que sus contrarios permanecen fuera de la estructura partidaria.
Ya fue candidato a la Presidencia de la República en el año 2008, por lo que es una figura ampliamente conocida en el país.
Tiene una gran capacidad para la organización, lo que parece es derivado de su formación profesional, y cuenta con un fuerte respaldo económico, tanto personal como de grupos que podrían apostar por el si presenta su candidatura.
Posee la llave que abre o cierra la unidad de su partido, lo que lo convierte en una ficha clave y necesaria para cualquier negociación a lo interno.

En contra:
Su imagen salió muy deteriorada, dentro y fuera del PRD, de las pasadas elecciones, sus adversarios internos lo acusan directamente de la pérdida electoral, lo que ha sido asumido por una parte importante de su partido y del país.
Tendrá que explicar claramente situaciones que resurgirían en caso de que sea candidato del PRD, como por ejemplo el préstamo del Banco de Reservas en el proceso electoral pasado.
Las posibilidades de ser un candidato con posibilidades de ganar las elecciones, pasan por su capacidad, aún por demostrar, de lograr la unidad de su partido y construir una alternativa opositora para las próximas elecciones.
Las relaciones con su archirival Hipólito Mejía son sinuosas y cambiantes, no mantiene en lo privado, la firmeza que dice tener en público, y cada cierto tiempo se descubren reuniones secretas, donde lo que defiende es la candidatura presidencial para si mismo, lo que ha vendido una imagen de ansias de poder que hace mucho daño a un líder político.
Ha demostrado poca sapiencia como político, permitiendo que lo engañen fácilmente,  en esta actividad ha tomado decisiones dignas de un novato de primer año, por lo que a la distancia pareciera se una persona influenciable a la hora de asumir posiciones.

Hipólito Mejia:

A favor: 
Obtuvo un excelente resultado electoral en las elecciones del 2012, tomando en cuenta la división en que se mantuvo su partido y la no participación de un grupo importante de sus dirigentes en la campaña pasada.
Tiene una influencia y simpatía importante en grupos de la sociedad dominicana, en los que, con su evidente carisma, ha podido penetrar, y mantienen un apoyo militante a lo que podría ser su candidatura.
Grupos mediáticos cercanos a los importadores del país, lo han adoptado como su opción de poder, lo que es un apoyo fundamental para realizar labores políticas con éxito, en la sociedad en que vivimos.
Es el contrapeso de Miguel Vargas dentro del PRD, lo que, en caso de llegar a un acuerdo interno, reeditaría la elección para la candidatura del 2011. 
En este escenario tiene amplias posibilidades de ganar la candidatura del PRD, si es que se realiza con el método de elegir con participación amplia.

En Contra: 
Al no tener las siglas y el sello del partido, tampoco tiene capacidad para promover candidaturas locales en la boleta del PRD, lo que provocaría una debilidad de origen en cualquier propuesta nacional, ya que en el 2016 estarán en juego todos los cargos electivos.
Es capaz de desbaratar con los pies lo que construye con las manos, su incontinencia hablativa lo hace ser muy frágil en una campaña electoral.
El recuerdo del gobierno que encabezó en el periodo 2000-2004 será siempre usado como argumento en su contra, sobretodo por los funestos resultados económicos.
Es arrogante en el trato con sus adversarios internos, lo que impide la construcción de un ambiente propicio para el dialogo y llegar a acuerdos.
En el momento que escribimos este articulo, no tiene organización política que lo respalde, porque está expulsado oficialmente del PRD, y tendría que buscar la candidatura por uno o mas partidos minoritarios, en caso de no llegar a una relación de armonía con Miguel Vargas.
Para la fecha de las elecciones tendrá 76 años de edad, lo que disminuye su capacidad de maniobra, ya que lógicamente sería su última participación como candidato a la Presidencia de la República.

Luis Abinader

A favor:
Ha logrado colarse como la cuña entre Hipólito y Miguei, es el mas joven de los tres, lo que le permite jugar con el tiempo, tener paciencia y poder esperar.
Su imagen es la de un tecnócrata, en un país dominado por candidatos dedicados todo el tiempo a la política, esto podría ser un aval positivo en unas elecciones, sobretodo en el segmento mas joven de la sociedad.
Tiene el respaldo de un fuerte grupo económico creado por su padre y que ha usado a discreción para realizar una campaña de posicionamiento que ha sido efectiva.
Ha construido un grupo propio dentro del PRD, cuya cuantía aún no ha sido determinada, ya que en las internas del 2011 concurrió aliado a Hipólito Mejía.
La candidatura vice presidencial le permitió una proyección nacional lo que lo hace ser una figura conocida por gran parte de la población.

En contra:
Se mantiene como el segundón de Hipólito, lo cual puede ser una estrategia de largo plazo, lo que afecta su imagen.
Mejía aprovecha la situación que tiene esta segunda figura,  vendiendo la imagen de que Abinader es un muchacho de mandados, que realiza las labores que el desecha, y a quien manda a representarlo.
Ha unido su suerte a la de Mejia, y en estos momentos en la practica se mantiene fuera del PRD, pues ni siquiera esta participando en la elección de las  nuevas autoridades de ese partido.
No ha sabido marcar distancia de quien fue su compañero de boleta, esto ha hecho que su proyecto presidencial parezca secundario a las aspiraciones de Hipólito, el cual sin ninguna duda busca también la candidatura presidencial por su partido.
A pesar de su juventud, se está jugando todo a una sola carta, ya que, en caso de persistir la división e irse a un proyecto alternativo con Hipólito, que es hacia donde todo parece encaminarse, quedaría fuera por defecto del PRD,  partido que ha sido su plataforma de lanzamiento como dirigente político y precandidato presidencial.

En fin, para las elecciones del 2016 el PRD tendrá otra situación difícil por el ambiente de división que persiste a lo interno lo cual al parecer no tiene solución.
Quizás tendría que jugar al balotaje, es decir, ir divididos a las elecciones, para obligar a una dispersión de los votos que permita una segunda vuelta electoral, y en un escenario de segunda vuelta, tratar de lograr la unidad que parece, hasta ahora, no será posible con las conversaciones y reuniones que se están llevando a cabo en forma privada.

Leave a Comment