Chispas | Carlos Morales Troncoso: un gran dominicano - Chispas

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¨No perdiste a nadie
El que murió simplemente se nos adelantó
Porque para allá vamos todos.
Ademas lo mejor de él, el amor,
Sigue en tu corazón
¿Quién podría decir que Jesús esta muerto?
No hay muerte, hay mudanza
Y del otro lado te espera gente maravillosa
Ghandi, Michelangelo, Wittman,
San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre¨.

Fragmento de un poema de Facundo Cabral.

La muerte, uno de los misterios mas profundos de la vida, nos arrebató la tarde del sábado, a quien en vida se llamó Carlos Morales Troncoso, excelente padre, amoroso abuelo, solidario amigo, un ciudadano ejemplar.

Sabemos que lo usual es decir cosas buenas de los que parten de este mundo hacia lo desconocido, sin embargo en nuestro caso, que tuvimos la suerte de compartir largas jornadas de trabajo con Don Carlos, y conocemos las trascendentes decisiones que tuvo que asumir, poniendo en primer lugar los intereses colectivos, por encima de lo que pudo ser la protección de sus intereses empresariales e individuales, no podemos mas que afirmar que era un extraordinario ser humano.

En los últimos años tuvimos la suerte de acompañarlo en la escritura de la historia política nacional, la realidad que vivimos hasta el día de hoy, sabemos lo difícil que fue para el tomar algunas decisiones trascendentales, donde, desde el sector privado y partidos políticos caracterizados por su maldad en el poder, se le presionaba para abandonar posiciones, que fueron claves en el rescate de la estabilidad y el progreso que disfrutamos hoy en día.

Para los que tienen la memoria corta, que es común en los malagradecidos, queremos recordarles que gracias a Don Carlos, se firmó el 22 de marzo del año 2004 el acuerdo con el Consejo Presidencial Reformista, que garantizó la vuelta al poder de Leonel Fernández y el PLD.

Nunca pidió nada para el, a nosotros nos tocó por encargo del entonces candidato Fernández, ofrecerle la candidatura a la vice-presidencia, posibilidad que rechazó porque, según sus propias palabras, su experiencia como vice-presidente había sido frustratoria y no le interesaba volver al Palacio Nacional al mismo cargo que le había resultado tan amargo.

No negoció la entonces Secretaría de Relaciones Exteriores como premio al sacrificio político que le tocó encabezar para apoyar a Leonel, antes bien, lo saben todos los involucrados en el tema, hubo que rogarle que aceptara el cargo, porque su intención era volver a sus ocupaciones empresariales cuando se logró el objetivo de cerrar el camino al proyecto reeleccionista en el año 2004.

Se ganó el respeto, la consideración y el cariño, de parte de Leonel y de Danilo, Presidentes a quienes sirvió por mas de 10 años, por lo que nos llegó a confesar algunas veces lo bien que se sentía por el trato que le daban, lo que en nuestro caso sabíamos lo merecía sobradamente por el esfuerzo personal y físico que realizaba para cumplir con sus funciones.

Callado, trabajador, reflexivo, Don Carlos soportó los ataques mas alevosos a su persona, las calumnias mas perversas, las mentiras mas inicuas, por el compromiso de honor que hizo de servir a su país en todas las circunstancias, tanto en la esfera privada como publica, donde que la vida lo llevó sin estarlo buscando.

Algún día, cuando su nombre sea ya parte de la historia, sin que existan las pasiones que caracterizan la actividad política en nuestro país, se juzgarán los aportes que que hizo Morales a la gobernabilidad y progreso de la República Dominicana.

Por nuestra parte, lo recordaremos como el consejero y confidente que pasó por nuestra vida para darnos lecciones de buen proceder y transmitirnos la paciencia que casi nunca hemos tenido.

A pesar de que lo conocimos en medio de la campaña electoral del año 1986, siendo el candidato a la vice-presidencia y nosotros parte del equipo médico que lo acompañaba, fue en los últimos catorce años, que es precisamente la época donde tuvo que tomar las decisiones mas graves y trascendentes, cuando estuvimos a su lado diseñando las acciones que lo marcaron en su vida política.

Por nuestra parte, si nos preguntaran quien fue en vida Carlos Morales Troncoso, sin titubear respondería: un gran dominicano.

Sin mas adornos como sabemos que a el le gustaría.

Humberto Salazar

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