Chispas | CARPE DIEM (VIVE EL MOMENTO) - Chispas

¨No olviden que a pesar de todo lo que les digan las palabras y las ideas pueden cambiar el mundo….les contaré un secreto: no leemos y escribimos poesía porque es bonita. Leemos y escribimos poesía porque pertenecemos a la raza humana; y la raza humana esta llena de pasión. La medicina, el derecho, el comercio, la ingeniería; son carreras nobles y necesarias para dignificar la vida humana. Pero la poesía, el romanticismo, la belleza, el amor, son cosas que nos mantienen vivos¨ (El Club de los Poetas Muertos).
Sin dudas Robin Williams será inmortalizado por los diversos papeles que le tocó interpretar en el cine, su genio para la interpretación era inagotable y murió, al igual que lo hace mucha gente inteligente, por su propia decisión y cuando se rindió ante sus demonios internos: las drogas y el alcohol.
El tarde de ayer el mundo del espectáculo recibió la noticia del fallecimiento del actor preferido por muchos, inclusive por quien escribe, aparentemente víctima de la depresión crónica en que se había sumido después de haber sido ingresado en una clínica de desintoxicación en el mes de julio.
En el caso nuestro, nos impactó la noticia de un modo especial, porque la noche del domingo repasábamos la película Good Will Hunting, que le hizo ganar el Oscar al mejor actor secundario en el año 1997, y donde hace el papel de un sicólogo que lucha junto a un adolescente intelectualmente superdotado (Matt Damon), para entre ambos dejar atrás sus conflictos del pasado y crear una nueva vida resolviendo traumas heredados desde la niñez.
En caso de confirmarse las primeras informaciones de que su muerte fue causada por sus propias manos y como consecuencia de un largo periodo de depresión, estamos hablando del padecimiento sicológico mas común en occidente y que cada uno de nosotros debería aprender a identificar para ayudarnos a nosotros mismos o a otras personas que puedan padecerlo.
El termino depresión viene del latín ¨depressus¨ que se traduce como derribado, abatido, vencido, y muchos otros estados de animo donde la persona es invadida de sentimientos de negatividad e inutilidad.
El que padece un estado depresivo siente que no puede afrontar los mas sencillos retos de la vida diaria y por esto internamente se reconoce un inútil, alguien que al verse imposibilitado de resolver sus problemas mas sencillos, pierde la esperanza en el futuro y ve como única salida desaparecer del mundo de lo vivos para aliviar su sufrimiento.
Dentro de sus pensamientos, el depresivo vive dentro de un túnel oscuro, donde no existe el deseo de vivir porque la vida en si misma es un absurdo, lo que parece de fácil solución para los demás no lo es para quien padece este trastorno.
A medida que avanza la enfermedad las acciones cotidianas como, levantarse de la cama, peinarse para salir a la calle y hasta el mismo acto de ingerir alimentos se hacen mas difíciles, por lo que comienzan a considerarse una carga para los demás y ven en el suicidio la salida a su sufrimiento, al de su familia y relacionados.
Fisicamente los depresivos se sienten inundados de sensaciones negativas que los lleva al llanto incontrolado, cansancio crónico, es una persona que se siente desganada y padece de perdida del sueño o, a veces, se puede pasar el día dormido, como una forma de escapar de la vida.
El que sufre de esta enfermedad tiende a aislarse del resto de la sociedad, se convierte en una persona inactiva, se evita el contacto social y las actividades, que antes de presentarse la enfermedad, eran parte de los placeres o satisfacciones cotidianas.
Las estadísticas muestran que la depresión es la primera causa de muerte por suicidio en el mundo, por lo que es muy importante que los familiares o relacionados de una persona que padezca de un estado como este estén alertas ante esta posibilidad.
El que sufre de depresión necesitará ayuda familiar y profesional; sus relacionados deberán entender que lo que le está ocurriendo internamente es una enfermedad y que el deber de quienes quieren a esa persona, es ponerse en su lugar, tratar de entender sus ideas negativas, tratarlo con respeto y cariño y buscar ayuda de un terapeuta de la conducta.
Salir de un estado depresivo requiere de mucha paciencia y persistencia en el tratamiento, ya que, lo primero que anula es la voluntad del individuo, por lo que restaurar la esperanza en el futuro devolverá la voluntad de vivir.
No nos hagamos ilusiones de que eso solo afectará a otros, está demostrado que en nuestra sociedade occidental una de cada cinco personas padecerá un trastorno depresivo a lo largo de su vida, es decir, el 20% de la población; ninguno de nosotros está fuera de la posibilidad.
¨El Club de los Poetas Muertos¨ es una de las películas mas importantes de las muchas que realizó Robbin Williams; en ella encarna a John Keating, un profesor de literatura en el norte de los Estados Unidos que revoluciona con su forma de pensar a un grupo de estudiantes incitándolos a vivir el momento (carpe diem) e intentar ser felices viviendo el tipo de vida que han soñado.
Los invita a pensar libremente y sin prejuicios, del mismo modo que lo hicieron el mismo y algunos de sus compañeros años antes en esa misma escuela, cuando se reunían en una cueva oculta para dar rienda suelta a su imaginación.
Uno de ellos, descubre que su vocación es ser actor, aunque su padre se opone a ello rabiosamente; cuando consigue un papel en ¨Sueño de Una Noche de Verano¨ de William Shakespeare, se lo informa a su familia, quienes lo felicitan por su actuación, con la excepción del padre lo que lleva al joven a tomar una decisión: colocar la corona que usó en la obra en la ventana de su habitación y suicidarse, porque sabía que nunca le dejarían ser feliz haciendo lo que le gustaba, es decir, carpe diem.
En el dia de hoy, que el mundo del cine lamenta la perdida de Robbin Williams, un actor que tanto nos hizo reír y a veces llorar con el enorme talento que Dios le proveyó para encarnar a otros, uno de sus fanáticos, quien escribe, tiene que recordar la que fue para mi su película mas impactante y de mayor enseñanza: ¨El Club de los Poetas Muertos¨.
En su escena final, esta excelente película coloca a los estudiantes en actitud de rebeldía, encima de los pupitres, despidiendo al expulsado profesor que interpretaba Robbin Williams, gritando a una voz el inicio del famoso poema mortuorio que escribió Walt Whitman a Abraham Lincoln a raíz de su muerte en 1865:

¡ Oh Capitán¡ ¡mi Capitán! Nuestro viaje ha terminado;
El buque tuvo que sobrevivir a cada tormenta, ganamos
el premio que buscamos;
el puerto esta cerca, escucho las campanas, todo el mundo está exultante,
mientras siguen con sus ojos la firme quilla, el barco severo y desafiante.

Pero ¡Oh Corazón! ¡Corazón! ¡Corazón!
oh, las lagrimas se tiñen de rojo,
mi capitán está sobre la cubierta
caído, muerto y frio.

¡Oh Capitán! ¡Mi Capitán! levántate y escucha las campanas;
levántate suenan las campanas por ti, por ti suenan las cornetas,
por ti ramos y cintas de coronas, por ti se amontonan en las orillas;
por ti te llama la influyente masa, giran sus rostros impacientes;

¡Aquí Capitán! ¡Querido padre!
Este brazo bajo tu cabeza;
es como un sueño sobre la cubierta,
has caído muerto y frio.

Mi Capitán no responde, sus labios están pálidos e inmóviles;
mi padre no siente mi brazo, no tiene pulso ni voluntad;
El barco está anclado sano y salvo, el viaje ha terminado y se ha hecho;
de un viaje temeroso, el barco triunfador, entra con su objetivo realizado.

Exultamos ¡Oh costas y tañidos, oh campanas¡
Pero yo, con triste pisada
Camino en cubierta donde esta mi Capitán,
caído, muerto y frio.

Humberto Salazar

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