Chispas | CRISIS EN BRASIL Y EL MUNDIAL DE FUTBOL - Chispas

Sao Paulo es la ciudad que será escenario el próximo día trece, de la ceremonia de inauguración de la fase final del campeonato mundial de fútbol de la FIFA, y Brasil el país que mayor cantidad de veces ha ganado la copa del mundo desde sus inicios.
El ¨deporte mas hermoso del mundo¨, en Brasil es una religión, y la ¨torcida¨, que así se llama  a los seguidores de la selección canarinha, es una de las mas apasionadas, pintorescas y ruidosas dondequiera que juegan.
Es decir, tenemos el ambiente perfecto, para que a seis días del inicio de la competencia de las 32 mejores selecciones nacionales del mundo, se estuviera viviendo un ambiente de fiesta y alegría en la fierra de la samba y el fútbol.
Sin embargo, lo que está ocurriendo es todo lo contrario, los invitados a la fiesta del fútbol en la capital paulista, aparentemente se encontrarán en medio de las protestas de la población ante una situación económica que se le ha ido de las manos al gobierno de Dilma Roussef.
El caos se apoderó de Sao Paulo el dia de ayer, cuando una huelga de los trabajadores del metro por mejores condiciones de trabajo, produjo congestionamientos descomunales en una ciudad de 20 millones de habitantes, la séptima mas populosa del planeta.
Desde la madrugada de ayer, que la prensa califica como un ¨viernes negro¨, los túneles de las estaciones del metro fueron el escenario de violentos enfrentamientos entre los trabajadores en huelga y la policía, que se extendieron durante toda la jornada, afectando a mas de cuatro millones de pasajeros, quienes tuvieron que movilizarse en lo que encontraran para dirigirse a sus lugares de trabajo.
Ahora, ¿qué es lo que ha pasado con el país que tuvo la osadía de postularse a organizar los dos eventos deportivos mas importantes del mundo con una diferencia de dos años?
Recuérdese que Brasil, ademas de la Copa del Mundo de la FIFA, tiene el compromiso del montaje de los Juegos Olímpicos de Verano para el año 2016.
La economía brasileña mantuvo un fuerte crecimiento durante diez años consecutivos, a consecuencia de la exportación de materias primas; principalmente soja, carnes, petróleo y minerales a China.
Como consecuencia de este avance de la economía, Brasil es hoy en día uno de los países con mayor cantidad de multimillonarios del mundo, así como también, fruto de las políticas de redistribución, aplicadas por los gobiernos de Lula y Dilma, se calcula que 30 millones de personas salieron de la pobreza e ingresaron a los segmentos de clase media.
Ahora, cuando tantas familias que luchaban por alimentarse, cubiertas sus necesidades básicas han modificado sus expectativas de vida, el gobierno brasileño ha sido incapaz de mejorar los servicios educativos, sanitarios, viales y de transporte, para satisfacer los requerimientos de la población.
A esto se suma la dependencia que tiene Brasil de las exportaciones a China, economía que también ha disminuido la velocidad de su crecimiento, y por lo tanto de sus necesidades de importación, provocando a su vez una disminución del ritmo de crecimiento brasileño.
En los últimos dos años la economía de Brasil ha crecido a un ritmo del 2.3% en promedio, la inflación ha aumentado, el poder adquisitivo de los salarios ha disminuído, causando pánico en la clase media construída en los época de bonanza y todo esto ha provocado el desplome  del consumo.
A consecuencia de esto, las empresas que cotizan en la bolsa de Sao Paulo han perdido el 30% de su valor en solo un año. 
El indice de confianza de los consumidores y las ventas minoristas se han caído, por lo que ya asoma la cabeza el fantasma del desempleo.
A este panorama se le suma la cifra escandalosa que se asigna al montaje del mundial de fútbol; el gobierno dice que ha gastado alrededor de US$ 12,000 millones de dólares, pero la Asociación Brasileña de Industrias dice que costaráUS$ 63.000 millones de dólares.
Ubiquémonos entonces en la piel de los paulistas que salen todos los días a la calle a trabajar, usando medios de transporte anticuados e ineficientes, enviando a sus hijos a escuelas sin calidad y en mal estado, teniendo que usar además un sistema sanitario que no cumple con sus expectativas, súmele a eso, el miedo a perder sus empleos y volver a la pobreza, y esto le dará la explicación de porque, lo que debería ser la fiesta del deporte mas popular  en el mundo, podría convertirse en una batalla en las calles por el reclamo de mejores condiciones de vida.
¡¡Es simplemente la economia estúpido!! 
Como estaba escrito en la pared de la oficina de campaña de Bill Clinton en la carrera por la Presidencia de los Estados Unidos en 1992.

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