Chispas | DE LAS PASTILLAS DE ANAMÚ AL iPHONE 6 - Chispas

El Cibao central se ha convertido en una ¨zona franca¨ en cuanto a la aplicación de la ley de regulación de distribución y venta de medicamentos, que son servidos en colmados, marquesinas, garajes y patios; cuando según la ley, solo deben ser expendidas en las farmacias autorizadas y supervisadas por el Ministerio de Salud.
Demás está que preguntemos si las ¨pastillas de anamú¨ que se están vendiendo como pan caliente en la ciudad de Santiago, fueron sometidas a los estudios correspondientes para aprobar su uso en seres humanos, si están aprobadas por el Ministerio de Salud, si existen estudios de seguridad, efectos secundarios, bio-disponibilidad, cual es la sustancia activa que justifica su uso, dosificación y probabilidades de toxicidad.
Nosotros como profesionales de la salud, no negamos la eficacia de la homeopatía para tratar algunos padecimientos, pero cada uno de estos tratamientos han pasado por el tamiz de estudios previos, ya que no olvidemos, que las plantas son proveedores de sustancias para la industria farmacéutica desde tiempos inmemoriales.
Por lo que nos ponemos las manos en la cabeza, es por la facilidad con el que el rumor publico, en la segunda ciudad del país, según vemos en una foto publicada por el matutino El Caribe, nos muestra casi un tumulto para conseguir unas ¨pastillas de anamú¨, que podrían servir para todo, hasta para intoxicarse, menos para combatir un virus que tiene un periodo de tiempo determinado en cuanto a los efectos que provoca en nuestro organismo.
Pero ademas, el negocio redondo que consiguen algunos vivos, ya que la ignorancia de nuestro pueblo los hace ir detrás de cualquier solución de salud ante la falta de información y la creencia en los medicamentos milagrosos.
Un frasco de 100 ¨pastillas de anamú¨, que venden las firmas dedicadas a la fabricación de medicina homeopática, cuesta 8 dólares la de precio mas elevado, según oferta E bay, una pagina dedicada a la venta por internet.
Al cambio serian aproximadamente 360 pesos, lo que nos daría un precio de 3 pesos con 60 centavos por pastillas y, según el relato el periódico El Caribe, la gente se pelea por pagar 30 pesos por unidad, es decir una ganancia del 1000 por ciento para los vivos que propagaron el rumor de que sirve para la chikungunya.
Mientras esto sucede en la República Dominicana, al mediodía de hoy la firma tecnológica mas famosa del mundo, Apple, presentará, en una actividad esperada por todo el mundo interesado en el tema, su nuevo teléfono inteligente que aparentemente denominará I Phone 6.
¿Qué tiene que ver esto con las ¨pastillas de anamú¨?, pues que nos permite ver el contraste del nivel de conocimiento que se desarrolla en los países avanzados en los temas de salud, mientras nuestros ciudadanos todavía creen en el rumor publico y las ¨botellas¨ de los curanderos.
El futuro de la medicina esta vinculado a esas pequeñas pantallas táctiles con que Steve Jobs asombró al mundo hace mas de 7 años, y Apple ya presentó, sin dar detalles, una aplicación denominada I Health, desarrollada junto con la Clínica Mayo, que a nuestro juicio. cambiará para siempre el ejercicio medico como hoy lo conocemos.
En Africa por ejemplo, donde son escasos los médicos y existen poblaciones aisladas, se han desarrollado métodos de diagnostico y tratamiento a distancia usando como forma de comunicación e interacción entre el profesional de la salud y el paciente, un teléfono inteligente manipulado por un personal paramédico previamente entrenado para ello.
Imagínese un paciente que esta impedido por la distancia de visitar al oftalmólogo para que le realicen una optometría, que es un simple examen para determinar padecimientos la capacidad de visión, examinado por este a miles de kilómetros de distancia, ya existe una aplicación desarrollada por una ONG para estos fines, siendo diagnosticado de astigmatismo o miopía, pero ademas recibiendo la indicación de los cristales que necesita para mejorar su visión y por lo tanto su calidad de vida.
Pero mas que eso, lo que está en desarrollo, es que la ¨sensibilidad capacitiva¨, que es la capacidad eléctrica que tienen las pantallas de nuestros teléfonos de reaccionar al toque de nuestros dedos, se desarrolle de de tal modo, que pronto una gota de sudor, una gota de sangre o un poco de saliva puesta en la pantalla de nuestros teléfonos, podrá identificar nuestro ADN, determinar los exámenes de laboratorio rutinarios y hasta sugerir un diagnostico a un medico ubicado en cualquier lugar menos frente al paciente.
Hay ya que ir pensando en un mundo donde las capacidades desarrolladas por la tecnológia por medio de las aplicaciones para teléfonos inteligentes, modificaran la relación medico paciente y la forma en que funciona la industria de la salud.
Los médicos recibirán los pacientes con una idea previa del diagnostico, muchos no tendrán que acudir personalmente al consultorio médico para chequeos de rutina, ya que se podrá hacer a distancia y en forma continua por la comunicación directa con un proveedor sanitario.
Habrá una disminución del enorme gasto en salud que tienen nuestras sociedades, ya que las complicaciones serán identificadas de forma intuitiva por los sistemas de inteligencia artificial e informados a los médicos tratantes.
Además la industria de pruebas de laboratorios tendrán que dedicarse a diagnósticos muy especializados, porque desde cualquier teléfono se podrá realizar un hemograma, glucosa en sangre, conteo de electrolitos y muchos análisis mas.
Ese es el ahora y el futuro, por eso nos apena tanto mirar el contraste entre un grupo de personas, sin el nivel educativo suficiente para entender que las ¨pastillas de anamú¨ no sirven para la chikungunya, y la presentación de hoy del I Phone 6, donde seguramente se darán a conocer, los avances en medicina diagnostica con las nuevas aplicaciones tecnológicas desarrolladas en el primer mundo.

Humberto Salazar

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