Chispas | DEMOCRACIA DE ALTO COSTO - Chispas

La democracia es el sistema político que ideado por los griegos y reformado por la revolución francesa (de carácter político); la revolución burguesa (de carácter social) y la revolución industrial (de carácter económico); otorga al conjunto de los ciudadanos el derecho de participación en las decisiones de gobierno de sus comunidades.
Desde su origen, el vehículo de participación y expresión de la voluntad del pueblo, lo constituyen los partidos políticos organizados; entidades que forman en su conjunto una sociedad intermedia entre la población y el poder representativo.
Teóricamente y en un mundo ideal inexistente, todo el sistema electoral debería sustentarse en las ofertas que ofrece cada partido político, en igualdad de condiciones, para que a los electores se les de la oportunidad de escoger lo que consideren es la mejor opción para dirigir el estado.
Sin embargo, la realidad es que, a partir de la penetración en la vida moderna de los medios de comunicación, el desbalance entre los que tienen la posibilidad de invertir grandes cantidades de recursos económicos en los procesos electorales, y los que no, es cada vez  mayor.
EL COSTO PARA LOS DOMINICANOS

En nuestro caso vamos a sumar: la Junta Central Electoral, que es el órgano del estado que organiza las elecciones y el Tribunal Superior Electoral, designado por la constitución y las leyes como el arbitro inapelable en caso de conflicto, ambos órganos del estado y por lo tanto con financiamiento público.
Además financiamos con nuestros impuestos a los partidos políticos, quienes reciben una parte proporcional al presupuesto nacional, que como cada año aumenta, también se produce  aumento a estas instituciones.
Es decir, mientras los maestros, médicos, jueces, policías, militares, etc., tienen que reclamar cada año aumentos de sueldo, para alcanzar cubrir la canasta familiar; los partidos políticos dominicanos tienen su aumento asegurado por la llamada Ley de financiamiento del año 1997 y modificada en el 2005.
La Junta Central Electoral, acaba de publicar el reparto que se hará durante al año a los 26 partidos políticos reconocidos; la suma es de RD$805, 043,460.00 (ochocientos cinco millones cuarenta y tres mil cuatrocientos sesenta pesos).
Si a esto le sumamos, lo que gasta la JCE en mantener una estructura burocrática para dar servicio e intervenir en los continuos problemas de estas entidades y lo que le cuesta al país el TSE, la suma podría sobrepasar los RD$2,000 millones de pesos.

A LO QUE NADA NOS CUESTA….

La forma en que se financia el sistema de partidos, ha provocado la eternización de las cúpulas partidarias, ya que ello garantiza el manejo sin control de los fondos millonarios que son entregados a estas instituciones.
Los grandes (PLD y PRD) y el que una vez fue grande (PRSC), recibirán durante el año 2014 la suma de RD$214,678,256 (doscientos catorce millones seiscientos setenta y ocho mil doscientos cincuenta y seis pesos), en cuotas de RD$17, 889,855 (diecisiete millones ochocientos ochenta y nueve mil ochocientos cincuenta y cinco pesos).
Es decir, el PRD que obtuvo el 41% de los votos, PLD con 37% y el PRSC con el 5.7%, recibirán entre todos el 80% del financiamiento a partes iguales; lo que evidentemente tiende a garantizar un escenario de desventaja para los llamados partidos emergentes, que con estas condiciones se quedarán para siempre en el circulo de espera.
Aun así, es rentable para los partidos mas pequeños, y el mejor negocio que pueden hacer es llegar a ser reconocidos por la JCE, pues esto los hace automáticamente receptores de fondos públicos, y forman parte del reparto de nuestros impuestos.

EL MEJOR NEGOCIO DEL PAÍS

Para algunos ser presidente o directivo de una agrupación política se ha convertido en el mejor negocio de la República Dominicana, ya que sin inversión ninguna y sin riesgo, el reconocimiento de la JCE les garantiza el usufructo de una finca con financiamiento publico.
En nuestro sistema de partidos, hace tiempo se abandonaron las escuelas de formación de cuadros, financiadas por fundaciones internacionales, la Konrad Adenauer en el caso de la democracia cristiana y la Fiedritch Ebert que aportaba los recursos a los social demócratas.
Hoy en día la mayoría de los partidos políticos dominicanos son instituciones amorfas, sin ningún tipo de identidad ni base ideológica, no solo esto, sino que  ni siquiera conocen quienes son sus miembros activos ya que carecen en la mayoría de los casos de un padrón creíble de militantes.
Hablamos de entidades que reciben financiamiento público, administrados de forma opaca y descontrolada, incapaces de diseñar e implementar un trabajo hacia lo interno que mínimamente garantice la identificación de sus miembros.
En el caso del PRD y el PRSC, hace muchos años que no se realiza un trabajo serio y extenso de reconstrucción partidaria desde la base, porque es mas cómodo para los que disfrutan del poder económico que les damos los contribuyentes, el comprar las voluntades de los que ya están incluidos en los añejos y desactualizados padrones que reposan en la JCE.
Ahora quizás entendamos porque muchas reuniones partidarias terminan con una guerra de sillas y disparos, además de la alharaca y estridencia que precede a cualquier convención eleccionaria interna, es una lucha por ¨manejar los chelitos¨. 

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