Chispas | FORZANDO EL MINGO - Chispas

Al comenzar un juego de billar, la bola que se pone en la cabecera de la mesa y se usa para golpear a las demás es denominada  ¨mingo¨.
De la  jerga billarista se aplica a la vida diaria la expresión: ¨forzar el mingo¨, que significa querer complicar las cosas mas de la cuenta para hacerse mas difícil la vida.
A algunos analistas aliados al pepeachismo moribundo, les ha dado con querer forzar el mingo con los resultados de la elección de los nuevos miembros del comité central del Partido de la Liberación Dominicana, lo que ellos asumen es una lucha de poder partidario entre Leonel y Danilo.
Sobran los análisis y titulares en la prensa de tendencia perredeosa, tratando de imponer el criterio de que lo que hubo en el PLD es una revolución partidaria donde los leonelístas salieron derrotados por los danilístas y hubo un cambio en, lo que ellos llaman,  la correlación de fuerzas a lo interno de ese partido.

LEONELISTAS Y DANILISTAS

Cada quien tiene derecho a mirar las cosas de acuerdo al color de su simpatía partidaria, pero creemos es un error primario querer analizar lo que ocurre al interior del PLD, bajo la óptica de la lucha liquidacionísta con que se ejerce la política en otras organizaciones.
Si asumimos que ese partido esta dividido entre leonelístas y danilístas, cosa que en nuestro caso no compartimos, entonces deberíamos observar cual ha sido el comportamiento de ambos líderes políticos en diferentes circunstancias.
Llegar al poder en el año 1996 fue el resultado del trabajo de un grupo de dirigentes del PLD, que asumieron la dirección colectiva de ese partido a partir de la disminución física de su fundador el Profesor Juan Bosch.
El proyecto de poder construido por el PLD no tuvo el sello personalista que caracterizaba la actividad política dominicana en esos años, por primera vez se planteó una candidatura que sumaba el esfuerzo colectivo por encima de la individualidad, aunque por supuesto tenía que encabezarla un nombre, en este caso Leonel Fernández.

LEONEL, DANILO Y LOS DEMAS

Para nosotros el secreto del éxito del PLD como partido, se remonta a su origen como organización de cuadros, que al masificarse ha sido capaz de mantener una dirección fuertemente centralizada.
No hay dudas que la idea de Juan Bosch, de construir una escuela política, para que posteriormente se convirtiera en un partido de masas, con métodos de trabajo y ejercicio de una democracia concentrada en organismos partidarios funcionales, ha sido el sello distintivo del PLD.
No debemos olvidar, que antes de que fueran conocidos los nombres de Leonel y Danilo como dirigentes importantes del PLD, ese partido prácticamente ganó las elecciones del año 1990 con Bosch de candidato a la presidencia, lo que llevó a una serie de desconocidos a ocupar curules en el Senado y la Camara de diputados, así como también, a ser síndicos de los principales ayuntamientos del país.
El PLD y Bosch los llevaron a los cargos, no llegaron por méritos propios.
Podemos razonar entonces, que en el caso del PLD, los demás son mas importantes que Leonel y Danilo, ya que es el único partido del país organizado de forma coherente, donde el todo es mucho mas relevante que las partes.

EL NI-NI…NI LEONEL, NI DANILO

¨Forzar el mingo¨ para demostrar que lo que existe en el PLD es una lucha entre leonelistas y danilistas, es lo mismo que disminuir esa organización al personalísmo, individualismo y fanatismo que caracteriza la discusión política en la República Dominicana.
En los momentos mas difíciles, con encuentros y desencuentros innegables, tanto Danilo como Leonel se han puesto de acuerdo para sostener un proyecto político, donde el PLD se impone electoralmente como partido hegemónico de la alianza mas amplia y exitosa de la historia política dominicana.
Cuando en el 2008 Danilo fue vencido en las primarias peledeístas, vimos a todos los integrantes de su equipo político trabajar en forma entusiasta por la candidatura a la reelección de Leonel.
Y en el 2012, cuando Danilo se impuso como candidato, vimos al Leonel presidente de la República, encabezar uno de los frentes electorales que promovieron su candidatura por toda la geografía nacional.
Imposible para algunos entender el fenómeno político que constituye el PLD en el país. 
La miopía política y la costumbre de enemistades y lucha personalista que los rodea, les producen la ceguera de los que tienen ojos y no ven, y la sordera de los que tienen oídos y no escuchan.
En el PLD no es Leonel, ni Danilo; al fin y al cabo el primero ha sido tres veces presidente de la República y el segundo se encuentra en su primer mandato, ellos siempre se ponen de acuerdo para que la razón se imponga.

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