Chispas | FUE EL SANJUANERO MALCRIADO QUIEN HABLÓ EN LA HABANA - Chispas

Al mediodía de ayer el Presidente de la República Danilo Medina le ofreció un almuerzo a los periodistas que cubren la fuente del Palacio Nacional, donde por supuesto, el evento se aprovechó para la acostumbrada tanda de preguntas y respuestas que acompaña siempre a estas reuniones.
Por el ambiente distendido que se da en estos almuerzos, que son eventos sociales organizados para confraternizar con los periodistas que acompañan a los presidentes durante todo un cuatrenio para arriba y para abajo en sus actividades; casi siempre la locuacidad se hace presente y se cuentan anécdotas de las que nadie se enteró ante eventos de gran importancia para el país.
El relato que hizo el Presidente Medina sobre los hechos que ocurrieron con su persona en la reunión del CELAC en La Habana, retratan de cuerpo entero el ambiente hostil en que se mueve la República Dominicana en cuanto al tema haitiano y el fino trabajo que nos han hecho los interesados en perjudicarnos y endosarnos un problema que nosotros no creamos.
Dijo Danilo, que lo que se vio en la plenaria donde el señor Raul Gonsalves, en ese entonces presidente pro tempore del Caricom, fue un juego de niños en relación a lo que el mismo, Danilo Medina, llamó una encerrona que se le hizo, a él en lo personal, y a la República Dominicana como nación soberana en una reunión privada previa.
Nos imaginamos el trago amargo de Danilo, que conoce perfectamente la situación y el trato que se le da a los haitianos en en país, cuando trece presidentes se levantaron en esa reunión, para acusar al país de racista, xenófobo y de querer crear un apartheid en medio del mar de las Antillas y en pleno siglo XXI.
Según sus palabras, la situación era tan tirante que fue el Presidente haitiano Michelle Martelly quien tiró la toalla y pidió que dejaran a la República Dominicana y Haití entablar un dialogo bilateral para resolver sus problemas.
Ahora, lo que se deja entrever en el relato del Presidente Medina, porque el no da detalles de lo que dijo en la reunión privada, es que le salió el sanjuanero malcriado, que se crió en las tierras donde se defendió el suelo patrio y cayó fusilado el patricio Francisco del Rosario Sánchez, y en esa misma reunión puso tan clara la posición digna de nuestro país, que al reunirse la plenaria ya todos los presidentes latinoamericanos estaban de nuestro lado.
Que el apoyo de nuestros verdaderos países hermanos de latino-america, somos hermanos por el mismo origen, cultura, idioma y religión (no confundir vecinos con hermanos), causaron que ese tema fuera sacado de la agenda de la plenaria y que ninguno de ellos se refiriera a lo que ya había sido aclarado en la reunión privada.
El que si quiso montar un show televisivo fue Gonsalves, representante de una serie de territorios cuya población cabe en un barrio de cualquier ciudad grande de latino-américa, tanto es así, que en palabras de Danilo, Gonsalves le preguntó al Ministro de la Presidencia de la República Dominicana Gustavo Montalvo, que le chequeara a ver si lo que iba a decir se estaba pasando en la transmisión de televisión.
Cuando vimos nueva vez el match entre el Primer Ministro de algo que se llama Islas Granadinas, un territorio que cuando ve un haitiano lo sube en su yola y lo devuelve a su país, y Danilo Medina el Presidente del país que acoge como válvula de escape a mas de 1 millón de haitianos ilegales en su territorio, notamos la indignación que se deja notar en la voz de este ultimo y ahora nos explicamos el porque.
Gonsalves, nos imaginamos que sintiéndose apoyado por algún poder importante, decidió romper un acuerdo entre presidentes y jefes de estado y de gobierno para no tocar un tema que había sido debatido y dejado sobre la mesa para que sean República Dominicana y Haití quienes, en un dialogo binacional, lo trataran y resolvieran, eso en diplomacia es inaceptable y una afrenta contra un gobierno que, como el de la República Dominicana, tiene la legitimidad de su Constitución y las leyes.
Estas son las razones que explican las fuertes declaraciones del Presidente Medina en La Habana, donde lo menos que le dijo a Gonsalves, y a los que lo aupaban, que nunca se dejaron ver, es que era un entrometido y que se ocupara de sus asuntos en los islotes donde dice ser Primer Ministro, que de los problemas de la República Dominicana se ocupaba el, Danilo Medina, que para eso era el Presidente de todos los dominicanos.
Este episodio, que fue visto y vuelto a ver por todos nosotros tenía unos antecedentes que completan ahora, por el relato de Danilo en el almuerzo del día de ayer, todo el
rompecabezas nada diplomatico que construyó el escenario previo a la presentación y aprobación de parte del Congreso Nacional de la ley de regularización 169-14 y el reglamento de aplicación que ya está en vigencia.
Cuantas discusiones y enfrentamientos nos hubiéramos ahorrado si, el Presidente Danilo Medina hubiera informado a su base política, el PLD y el Bloque Progresista, de primera mano, las presiones que ha tenido que soportar frente a este tema, y que ahora nos enteramos por su propia boca, que al final es la única que tiene la autoridad para informarlo.
Creemos que esto explica todo lo ocurrido posteriormente y la necesidad que hubo de dar respuesta a nuestros hermanos de latino-america por el apoyo que nos dieron en esa y otras reuniones en la OEA.
Al final el plan de regularización está siendo un gran fracaso, no por culpa del gobierno dominicano, quien ha cumplido con todos sus compromisos, sino porque la comunidad internacional no ha entendido, quizás ahora lo entienda, que Haití es un estado fallido, incapaz de entregar una identidad mínima a sus ciudadanos.
Y cuando terminen los plazos, esperamos que se cumpla con lo prometido: el que no tenga sus papeles en regla pues se va para su casa, como sucede en cualquier país organizado.

Humberto Salazar

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