Chispas | HIPOLITO Y LUIS: ENAMORANDO A LA ¨EMBAJADA¨ - Chispas

Caricatura-24-mar-2014Lo mejor que podrían hacer Hipólito Mejía y Luis Abinader, líderes del Partido Revolucionario Moderno (PRM), es poner en claro cual es su posición frente a la sentencia de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos en que se condena a la República Dominicana a modificar su constitución para cargar a su cuenta de ciudadanos a todos los haitianos que declaren que haber nacido en nuestro territorio.

Decimos esto porque las declaraciones de ambos sobre el tema han sido mínimamente ambiguas, y pareciera que el interés de ambos en convertirse en los candidatos de la ¨embajada¨ en las elecciones del 2016 está por encima incluso de lo que debería ser la defensa de nuestra soberanía y nuestro territorio.

Para nadie es un secreto que la visita de James Brewster (Wally), Embajador de los Estados Unidos, a la casa de Luis Abinader, dio pie a una serie de especulaciones azuzadas por los medios de comunicación afines al precandidato del PRM, quienes inmediatamente dejaron caer como versión que este era el preferido del gobierno norteamericano.

Pero también debemos recordar que fue Hipólito Mejía, el que aferrado al cargo con uñas y dientes, llegó al extremo de enviar militares dominicanos a invadir Irak (primera vez en la historia), para hacerse el gracioso con el gobierno del inefable George Bush Jr., buscando la bendición de la ¨embajada¨ para su intento de seguir en el poder.

Pareciera que los dos dirigentes ¨perremeístas¨, en el tema de la defensa de nuestra soberanía y protección del derecho de los dominicanos a otorgar nuestra nacionalidad de acuerdo a como lo decidamos nosotros mismos, están mas cerca de las directrices que le dictan a Wally Brewster desde el Departamento de Estado, antes que asumir la actitud de los que defendemos nuestra autodeterminación sin intervención extranjera de ningún tipo.

La posición de Mejía, convertido hoy en líder del PRM, ha estado siempre del lado de los traidores a la Patria en el tema migratorio, por ejemplo, frente a la sentencia 168-13 del Tribunal Constitucional, su reacción fue la siguiente: ¨esa sentencia da pena y vergüenza¨.

Para Mejía entonces, dio ¨pena y vergüenza¨, que el Tribunal Constitucional ratificara lo que ya era una jurisprudencia dictada por la antigua Suprema Corte de Justicia, actuando como tribunal de control constitucional: que los hijos de inmigrantes ilegales o en transito en nuestro país, tienen la nacionalidad de sus padres, es decir, no adquieren el derecho de ser dominicanos por el simple hecho de nacer en nuestro territorio.

Imagínense ustedes lo que sería dar la nacionalidad dominicana por inclusión, a los miles de niños que han nacido en nuestras maternidades, fruto de los tours de embarazadas que se realizan desde el vecino país y que, según el Ministerio de Salud Pública, nos cuesta mas de 5 mil millones de pesos cada año.

Lo que da ¨pena y vergüenza es que cuando el país se une en la negativa de acatar una sentencia que, como se ha demostrado, excede las atribuciones de la CIDH, haya dominicanos como nosotros, que por su interés de caerle bien a los Estados Unidos y por ambiciones políticas personales, se pongan del lado de los que conspiran contra nuestra misma existencia.

Porque eso y no otra cosa es lo que hace Hipólito, cuando con el lenguaraje que lo caracteriza, habló de que ¨disentir de ese organismo (la CIDH) es disentir de nosotros mismos¨(eso no lo entendemos) y que al no aceptar la sentencia ¨nos estamos haciendo el hazmerreir ante el mundo¨ según el, y que las posiciones nacionalistas ¨son posiciones de arrogancia para el país¨.

Por su parte Luis Abinader dijo que ¨ese tema es muy peligroso, el tema de sacarnos de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos¨, entonces según se desprende de sus palabras, debimos aceptar sin contradecir la sentencia y aplicarla otorgando la nacionalidad dominicana a los cientos de miles de haitianos ilegales que están en nuestro territorio.

¿Será que los compromisos asumidos por Mejía y Abinader con James ¨Wally¨ Brewster y los funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos están por encima de los intereses nacionales?

¿O es que les interesa mas ¨tener amores¨ con el poder extranjero que financia la campaña en contra del país, usando fondos de USAID para pagar a las organizaciones no gubernamentales que presionan en los foros internacionales para que se nos endose el problema haitiano que defender la tierra donde descansan sus muertos?

Solo el interés político, el egocentrismo y la ambición sin límites por el poder, podría explicar que dos personas que como Hipólito y Luis, que comparten la misma nacionalidad con nosotros los dominicanos, tengan una posición tan entreguista y genuflexa.

Es imposible cumplir con esa sentencia, lo dijo el gobierno de Danilo Medina, lo dijo la semana pasada en la sede de la misma OEA el presidente del PLD Leonel Fernández, y lo han dicho todos los que verdaderamente están dispuestos a defender nuestra soberanía en todo lugar y circunstancia.

Humberto Salazar

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