Chispas | LA CUOTA DE RECUPERACIÓN Y LAS BANCAS DE APUESTA - Chispas

En un reportaje publicado por el periódico El Caribe, se describe lo que, a nuestro juicio, es el centro del problema que ha agravado la crisis crónica que afecta a los hospitales públicos.
Ante la falta de voluntad en institucionalizar lo que manda la ley, que es el cambio a un modelo de atención estratificado en niveles, con la adscripción de la población que usa el sistema público a las unidades de atención primaria, se decidió en algún momento, establecer pagos mínimos a los usuarios, denominados cuotas de recuperación.
Esta estrategia, de establecer pagos muy bajos por algunos servicios a los que usan la red pública, tiene dos objetivos principales: servir de cuota moderadora para racionalizar el acceso al sistema, y ante la disminución real de los recursos económicos provistos en el presupuesto nacional, sostener el funcionamiento de los hospitales de mayor complejidad.
No existe en ninguna parte del mundo, una sistema sanitario que permita el acceso al 100% de la población sin que medie algún tipo de control, ya que los diagnósticos y procedimientos médicos cada vez son mas costosos y haría insostenible el modelo de atención.
La moderación para el acceso se realiza de dos maneras: organizativo o económico. 
Esto es, si el usuario tiene libertad de elección para buscar el servicio en forma directa, se debe realizar algún tipo de pago aunque sea mínimo.
Y si es por medio de una organización del modelo, existe una puerta de entrada, que siempre será el nivel de menos complejidad, y por lo tanto el mas económico para la red de servicios.
Como en la República Dominicana no hemos podido implementar la red pública de servicios de salud, es decir, el sistema organizativo, entonces necesariamente tendríamos que tener la cuota moderadora económica, que es lo que llamamos ¨cuota de recuperacion¨.
Cuando hablamos de cuota moderadora, queremos decir, que los que pueden hacer algún aporte, aunque sea mínimo, deben hacerlo, como una forma de disminuir el uso innecesario de los servicios, impedir el financiamiento cruzado al sector privado y al mismo tiempo ser solidarios con los que verdaderamente no pueden pagar, y de todos modos serán atendidos en los hospitales.
El periódico El Caribe describía, en el reportaje citado, el caso de una madre en el Hospital Francisco Moscoso Puello, que tuvo que comprar todos los insumos y medicamentos que se le aplicarían a su hija al ser ingresada en la emergencia de ese centro de salud, ¿es esto mas económico que abonar una pequeña suma por el uso de los servicios?, la respuesta sobra.
Por otra parte, el presupuesto de los hospitales públicos se ha mantenido congelado durante muchos años, tantos, que ya se les denomina ¨presupuestos históricos¨.
A estos centros de salud, se les exige ofrecer servicios sanitarios de alta complejidad, a una población cada vez mas numerosa, se les dota de equipos de tecnología de punta con un alto costo de uso y mantenimiento, laboratorios automatizados, personal de salud las 24 horas que tiene que alimentarse y pernoctar en forma decente dentro de sus instalaciones,  pacientes cada vez mas exigentes, plantas físicas que hay que mantener por el sobre uso y todos los etcéteras que usted quiera agregarle, con un ¨presupuesto histórico¨ de hace 12 años y ahora sin posibilidad de generar ningún tipo de ingreso.
Ese es el cuadro financiero por el que pasan nuestros hospitales, aunque nadie se atreva a decirlo, con el agravante de que la reposición de fondos desde el presupuesto de la nación, se ha hecho cada vez mas engorrosa y complicada por los controles que se aplican desde la Contraloría General de la República.
Entonces, a nadie que esté vinculado al sector sanitario, le pueden sorprender las deudas acumuladas de todos los hospitales públicos con sus suplidores, ya que el único ingreso que tenían para complementar los presupuestos deficitarios, era la cuota de recuperación y, aunque el Ministerio de Salud, intentó aplicar un mecanismo sustitutivo, este no ha podido funcionar por las clásicas trabas burocráticas del sector público.
En un país donde el Ministerio de Hacienda dictó una orden que limita la realización de sorteos de lotería a cinco sorteos diarios, uno por cada empresa autorizada, ¿es inhumano o injusto establecer una cuota mínima por el uso de ciertos servicios de salud, existiendo al mismo tiempo la garantía de atención a todo el mundo?.
En ese mismo país, donde existen mas de 30,000 bancas de apuesta, donde ademas de las loterías existentes, se juega a los resultados del béisbol, baloncesto y hasta del hockey sobre hielo; donde los colmadónes están llenos de fiesteros todos los días, ¿es un atentado contra los mas pobres cobrar 20 pesos por una rutina de laboratorio, cuyo costo en reactivos es varias veces esa suma?.
Ante el cuadro que acabamos de describir de lo que está ocurriendo en el sistema hospitalario público, ¿alguien podrá convencernos de que no se puede pagar una cuota mínima por los servicios de salud que brinda un hospital?
La única salida que vemos para evitar el colapso de los hospitales en el corto plazo, sería restablecer la cuota de recuperación, presionar al Congreso para que apruebe de una vez y por todas la ley que crea la Red Pública de Servicios de Salud, y comenzar a cambiar paulatinamente el modelo de atención para adecuarlo a lo que manda la ley.
Cuando el sistema está debidamente organizado, la cuota de recuperación desaparecerá por si sola, porque toda la población estará afiliada al sistema de seguridad social y todos los hospitales serán financiados al 100% por la venta de sus servicios, pero para llegar a eso nos falta un largo camino por recorrer.

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