Chispas | LE NOUVELLISTE: HAITIANOS LÁRGUENSE - Chispas

Le Nouvelliste, el principal y mas antiguo periódico en Haití, se destapa con una nota editorial que debe causar alarma a los dominicanos.
A lo que llama una ¨bomba demografica¨, como denomina a la actual situación haitiana, plantea como solución, que se propicie la migración masiva de haitianos, mínimo 200 mil al año, para mantener la estabilidad política del país mas pobre de occidente.
Es decir, para la élite haitiana, que suponemos es partidaria de estas posiciones, trasladar su ¨bomba demografica¨ a otros países, el mas cercano es la República Dominicana, es una necesidad para su supervivencia, aunque la posibilidad de explosión se traslade a los receptores de la migración.
¿En que consiste lo que Le Nouvelliste llama una ¨bomba demografica¨?, pues la descripción la podríamos extraer de un extenso reportaje publicado por el periódico español El Pais sobre la situación interna de Haití.
Según Mauricio Vicent, quien recorrió Haití acompañado del Presidente Michelle Martelly, en el helicóptero presidencial. un Dauphin AS365, valorado en mas de 4 millones de dólares, la situación de Haití no puede ser mas desesperante.
El 56% por ciento de la población (seis millones de personas) viven en la pobreza extrema, con ingresos por debajo de un euro (1.30 dólares) al día, y el 76% no llega a los dos euros (2.70 dólares), lo que significa que en ese país 7 millones de personas, de una población total de 10 millones, viven en condiciones miserables.
El 60% de la población no tiene un trabajo estable, la inmensa mayoría de las casas no tienen tuberías de agua corriente, no tienen letrinas ni instalaciones sanitarias, no tienen energía eléctrica, además los damnificados del terremoto del 2010, unos 140,000 viven en carpas en condiciones infrahumanas porque no se han podido reconstruir las viviendas derribadas por el sismo.
El 96% de la población que vive en el campo y el 84% de los que viven en las ciudades, utiliza el carbón vegetal para cocinar, el resultado es que en la superficie de Haití queda menos del 2% del territorio con bosques, es decir, los haitianos han limpiado su territorio de todo tipo de árboles.
En la escala del Indice de Desarrollo Humano, Haití ocupa el lugar 161 entre 180 países, su tasa de mortalidad infantil es de 70 por cada mil nacidos vivos (el triple que en República Dominicana), la tasa de muerte materna es de 300 por cada 100,000 partos (cinco veces la de nuestro país), la esperanza de vida al nacer es de 62 años (12 años por debajo de la República Dominicana).
La epidemia de cólera ha afectado a mas de 600,000 personas, desde su aparición en el año 2011, de los cuáles han muerto 8,000, esperándose la aparición de mas de 40,000 casos este año 2014.
El sistema de salud se sostiene sobre una multiplicidad de ONGs, una gran parte de ellas han salido del país al cesar la ayuda internacional, y las que quedan están tratando de transferir el conocimiento sanitario al personal paramédico, ya que no existen médicos ni instalaciones que puedan abarcar todo el territorio haitiano.
Las carreteras brillan por su ausencia, para trasladarse a pueblos cercanos a Puerto Principe se necesitan 3 y 4 horas para recorrer 50 o 60 kilómetros, en una parte del país el medio de transporte son las llamadas ¨mulas taxis¨, por la inexistencia de vías de comunicación terrestre.
Mientras la inmensa mayoría de la población vive de este modo, en Petionville, reducto que acoge a la oligarquía haitiana, el centro comercial Rivoli ofrece relojes Cartier y cubertería de lujo; los ricos cenan con vinos franceses cuyo precio mínimo es de 50 dólares la botella y se pasean en vehículos propios de los millonarios europeos.
Este es el panorama descrito por el periódico español sobre la situación haitiana hoy día; la expresión de una desigualdad escandalosa con una historia de mas de 250 años, rémora del colonialismo y la explotación intensiva de los esclavos importados desde Africa.
Pues cualquiera, no solo Le Nouvelliste, aconsejaría a quienes habitan en este infierno a que   se larguen, pero ya, a donde quiera y por lo medios que se pueda, porque esa ¨bomba demografica¨ podría estallar en cualquier momento.
Quizás ahora se entienda porque algunos hemos asumido una posición tan radical con el tema de la migración haitiana, es simplemente un problema de supervivencia como país, y además, se lo debemos a los fundadores de la República Dominicana.

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