Chispas | NI CURAS, NI HOMBRES. ESA DECISIÓN ES DE MEDICOS Y DE MUJERES - Chispas

20080328_mgb_Aborto_médico_Los políticos dominicanos son expertos en poner vallas, ensuciar paredes con sus nombres, pegar afiches con sus feas caras y opinar de todo lo que se les pregunta, pero parecen incapaces de entender que sus agrupaciones políticas representan corrientes de pensamiento y posiciones ideológicas que son las diferencias que les dan razón de existir.

Esta reflexión nos surge de la actitud de los legisladores del Partido de la Liberación Dominicana, Partido Revolucionario Dominicano y Partido Revolucionario Moderno, que suponemos, conocen su adhesión a la Internacional de partidos socialdemócratas y la posición que tienen sus compañeros internacionales, frente a un tema tan sensible como el aborto en sus diversas formas.

Si tenemos un poder legislativo dominado casi en su totalidad por partidos con el sello de ¨progresistas¨, nos preguntamos ¿en qué estaban pensando los senadores y diputados del PLD, PRD y PRM, cuando aprobaron dejar a la libre interpretación de un juez el acto médico de realizar un aborto terapéutico cuando está en peligro la vida de la madre?.

Con la amenaza de poder ser condenado a una pena de entre 3 a 10 años de cárcel y ejerciendo una profesión donde no ocurre siempre exactamente lo que el profesional de la salud espera, porque la medicina no es una ciencia exacta, no sabemos cuántos médicos pondrán en peligro su libertad, cuando se encuentren en la disyuntiva de salvar a la mujer que tienen en frente o al niño o niña que tiene en el vientre.

No existe en toda América Latina y probablemente en el mundo, un solo partido político que se auto-denomine progresista que apruebe una legislación tan atrasada como la que incluye el nuevo código penal de la República Dominicana.

Es mas, en el mundo solo acompañamos a países como El Salvador, Nicaragua, Malta y el Vaticano, (en este último se supone que los hombres que lo habitan no preñan a las mujeres), que incluyen en su legislación penal como delito el aborto terapéutico.

Es decir, nuestro congreso nos igualó con dos países con muy bajo nivel de desarrollo y dos territorios que tienen una legislación ubicada en plena edad media.

Este es un tema difícil de tratar, sin embargo no debería serlo para los políticos dominicanos que plantean tener un pensamiento evolucionado y dicen defender las causas del progresismo tanto aquí como en otras partes del mundo.

Ser progresista en el mundo de hoy, como sostiene el Profesor Roberto Mangabeira, ¨es una combinación de dos compromisos, el primero es aceptar el horizonte institucional existente como el límite de las aspiraciones, apoyar la forma actual de organizar el mercado y de organizar la democracia y tratar de humanizarlo por medio de lo social¨.

¨Y el segundo compromiso es valorizar la igualdad, pero la igualdad dentro del límite institucional, no solo humanizar la sociedad sino divinizar a las personas comunes en sus derechos¨.

Si esto es ser progresista, entonces estamos cometiendo un error imperdonable contra las mujeres dominicanas, porque el tratamiento que le estamos dando como seres humanos, antes que ser tratadas con sentido de igualdad, es excluyente e irresponsable.

La vida de una embarazada complicada la estamos poniendo en manos de la opinión de los curas y la decisión de los políticos, y eso es un acto médico que debe ser decidido dentro de un consultorio, en un acuerdo donde solo interviene la madre, que es la que pone en riesgo su vida, y el profesional de la salud que sostiene su opinión en datos clínicos y de laboratorio.

Ya nos imaginamos a muchos médicos negándose a practicar un aborto terapéutico por temor a la interpretación que se le pueda dar al nuevo código penal y a la posibilidad de ser enviado a la cárcel, porque un juez, que nunca en su vida ha tenido la vida de un paciente en sus manos, interpretó que violó la constitución y las leyes.

Lo mas fácil es opinar sobre lo que nunca se ha vivido, hemos leído y escuchado a abogados prestantes de la República opinar sobre este tema, solo que si un acto médico está a expensas de la opinión interpretativa de un jurista por muy versado que sea, seria mejor que todos los médicos colgásemos los estetoscopios y dejásemos de ejercer la medicina, porque ahí si es verdad que la Iglesia caería en manos de Lutero.

Ese vacío, duda o condena dentro del nuevo código penal, podría ser una sentencia de muerte para las mujeres mas pobres, las que no pueden pagar un viaje a otro país a tratarse una complicación de un embarazo, las que están desamparadas en hospitales públicos donde nadie se hace responsable de los procedimientos.

Pero también de las mujeres de clase media que visitan un clínica y pueden tener un embarazo ectopico, un aborto espontáneo (que son la mayoría) o cualquier otro tipo de complicación que ponga en riesgo su vida, y por miedo, un médico se niegue a realizar un procedimiento que es rutinario en cualquier parte del mundo.

Defender la calificación de que lo que es técnicamente un aborto terapéutico como un delito que podría enviar a un médico ginecólogo a la cárcel, es inaceptable, y nos devuelve a la edad media donde los que dictaban las leyes estaban en los conventos y los que gobernaban lo hacían en nombre de Dios y la Iglesia, y esta forma de gobierno fue enterrada por el iluminismo y la revolución francesa hace mas de dos siglos.

Humberto Salazar

Leave a Comment