Chispas | PLUTO ES EL QUE GOBIERNA EN HAITÍ - Chispas

En la época donde no existían el Nintendo, los ordenadores y mucho menos los teléfonos inteligentes, los niños de República Dominicana nos entreteníamos con los muñequitos que denominábamos ¨paquitos¨, y que comprábamos, los muy fiebruses como quien escribe, al por mayor en la librería Amengual de la calle El Conde de la capital.
Uno de mis favoritos eran las aventuras del pato Donald y su familia, donde Tribilín cuidaba de un perro llamado Pluto, que acompañaba a su dueño en las diversas aventuras que caracterizaban a los diversos personajes creados por Walt Disney.
Se dice, que Pluto apareció en honor al descubrimiento del planeta Plutón (Pluto en inglés) al final de la década de los 40.
Pues Pluto es también el dios de la riqueza en la mitología griega y aparece en La Divina Comedia, obra cumbre de la lengua italiana, como habitante del cuarto circulo del infierno donde padecen al mismo tiempo los avaros y los disipados.
De Pluto se deriva el termino plutocracia, que se define como el tipo de gobierno donde los que poseen la riqueza se adueñan de las estructuras de un estado para aumentar mas sus bienes a costa de la población que dicen gobernar.
Lo que está ocurriendo con Haití y el plan de regularización es la demostración mas clara de que el dialogo entre Haití y República Dominicana es imposible, puesto que la estructura de poder y los objetivos de ambos países son contrapuestos.
La plutocracia haitiana, que son los que gobiernan y tienen sometidos a la miseria a esos pobres infelices, ha hecho de la implementación de la ley que regula la situación migratoria de sus nacionales en nuestro territorio, el negocio del siglo.
Recordemos que en Haití, según estimaciones de organismos internacionales, el 70% de su población está indocumentada, y para regularizar su situación migratoria los haitianos deben presentar documentos de identificación ante las autoridades dominicanas.
Pues, mientras los bolsillos de los dominicanos cargan con los gastos de toda la presión impuesta sobre nuestro país de parte de los traidores nacionales y los organismos internacionales, los que gobiernan los hilos de poder en Haití le sacan el dinero de los vacíos bolsillos de sus nacionales a través de sus consulados, para llevarlos a las fabulosas cuentas que poseen en los países del primer mundo.
Es que existe un desbalance notable, desde el punto de vista de institucional  entre la República Dominicana y Haití.
De este lado de la isla, nos esforzamos en construir un Estado de Derecho que sea capaz de dar soporte al crecimiento económico, que ha transformado en pocos años nuestra estructura social.
Al surgir clases medias con capacidad de consumo, sectores empresariales que invierten en diversas áreas,  importante inversión extranjera y otros avances característicos de un sistema capitalista embrionario, hemos tenido que transformar nuestras instituciones de gobierno para hacerlas abiertas y transparentes.
En Haití, en cambio, las instituciones políticas solo existen para enriquecer a los que fungen de gobernantes de ese territorio, y lo cierto es, que ese país tiene un nivel de desarrollo que lo podría ubicar en un periodo histórico previo a las reformas que produjo la ilustración en el siglo XVIII.
Es decir, es desbalance es notable y, seguirá profundizándose en la medida que la comunidad internacional pretenda medir a ese país con la misma vara que mide a los demás países de la región.
Entonces nada mejor que el tema de la ley de regularización y naturalización para desnudar las intenciones que ha tenido la plutocracia que gobierna Haití para presionar en todos los foros donde se mueve a nuestro país: hacer un negocio redondo con la necesidad de sus nacionales de buscar los documentos que los acrediten como haitianos.
Mientras la República Dominicana ofrece el servicio en forma gratuita a los que asisten a las oficinas abiertas para cumplir con la ley, en palabras de Roberto Rosario presidente de la Junta Central Electoral dominicana ¨los haitianos cobran sumas exhorbitantes en las oficinas consulares de su país¨.
Si queremos una prueba mas de esta afirmación, pues que nos publiquen la fecha de la próxima reunión para tratar los temas de la agenda bilateral, eso pasó ya a la historia, el objetivo de Haití se obtuvo y nosotros solamente les hicimos el juego.

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