Chispas | RAJOY SE NIEGA A SER UN JARRON CHINO - Chispas

Hace menos de tres semanas Mariano Rajoy era el Presidente del Reino de España, durante 7 años vivió como el inquilino principal del Palacio de La Moncloa, que es sede y residencia oficial del jefe del gobierno, en un país tan protocolar como España, nos imaginamos que los privilegios y los símbolos del poder lo rodeaban todos los días.

A la edad de 26 años, el abogado Rajoy concursó para una plaza de registrador de títulos en un pueblo del interior llamado Santa Pola, del cual tomó una licencia para dedicarse a la política, duró 28 años fuera de esa oficina, que lo llevó desde ser diputado del parlamento autonómico hasta la presidencia del gobierno como líder del Partido Popular.

Pues Rajoy decidió no convertirse en un ¨jarrón chino¨, eso que le llaman a los ex-presidentes, que son tan complicados de ubicar porque se sabe que son muy valiosos pero nadie sabe en que rincón ubicarlos para evitar que se caigan y se rompan, se convierten con el tiempo en un problema para los gobiernos, sobretodo si son de sus mismos partidos.

Este ya ex-presidente podría convertirse a partir de lo que esta haciendo en los últimos días, en un ejemplo para los que no saben retirarse, con su actitud demuestra que hay una vida mas allá de la política, que como dijo al salir de la Moncloa se dedicará a recibir y dar calor a su familia, que es la primera víctima de un político, a rescatar a los amigos de antaño y a volver a trabajar en lo que aprendió hace muchos años.

Y es que este señor tuvo que manejar varias de las crisis mas importantes que ha tenido España; la crisis economía heredada en el 2008 que llevó a su país al borde de tener que acceder a un rescate de parte de la Unión Europea, para después tener que enfrentar el desafío de Catalunya al Estado español, un intento de secesión de su territorio que por supuesto ningún país organizado podía permitir so riesgo de desmembrarse.

Mariano Rajoy puede decir, lo podría reclamar por supuesto, que deja a España mucho mejor que como lo recibió, disminuyó la tasa de desempleo que se ubicaba sobre el 25% de la fuerza laboral al llegar el al gobierno, la proyección de crecimiento económico es de un 3% para este año, pudo mantener cierto equilibrio frente al desafío independentista y reaccionó aplicando la ley y la constitución a los demagogos que usan las consignas sobre la razón para subvertir la unidad de su país.

Es decir, Rajoy por sus hechos podía dedicarse a trazar lineas dentro del PP, jugar a imponer sus favoritos para que dominen el partido al que le invirtió gran parte de su vida, servirse de su prestigio para subir a tribunas en todo el mundo a dar conferencias, incluso cobrar por ellas con jugosos contratos solo por vender su figura y su nombre, pero este hombre se decidió por ser una persona normal.

Nada de andar con la parafernalia que acompaña a los ex-presidentes, imaginemos que en la República Dominicana los que tienen esta condición andan con un general del ejercito detrás como jefe de una escolta numerosa, y decidió ser una persona normal, que realiza caminatas como cualquier mortal en las mañanas, para después dirigirse a su oficina a realizar su trabajo de 9 a 5 de la tarde y los fines de semana dedicarlo a sus seres queridos.

Gran ejemplo de cual debe ser la actitud de alguien que escogió en un momento ser el líder de su país y entiende que dar un paso al costado no es un pecado antes bien una virtud, y esta es una retirada hacia el calor de su familia y al privilegio de ser un ciudadano normal, sin estridencias y sin estar perseguido por la prensa para que de declaraciones sobre temas sobre los que no puede decidir.

Mariano Rajoy se va a la dulzura de ser un ciudadano común.

Humberto Salazar

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