Chispas | SE ACABA LA FIESTA BOLIVARIANA - Chispas

Lo que esta ocurriendo en Argentina y Venezuela, es el inicio del fin de la fiebre bolivariana que afectó a una parte importante de lo países del sur de nuestro continente.
Dos gobiernos de corte populista, sostenidos por los altos precios de las materias primas, han sido incapaces  de crear una economía sostenible sustentada en un modelo donde se privilegie la diversificación e innovación.
Un continente que mira hacia atrás constantemente, especialista en crear héroes como el nuestro, con enormes desigualdades sociales, ha sido el caldo de cultivo donde han florecido ideas de corte marxistoide, echadas a la basura hace mucho tiempo en los países avanzados.
El llamado socialismo del siglo XXI, invento no escrito de un iletrado político, ha  conducido a la quiebra económica y a mayor pobreza, destruyendo las clases medias, de los países donde ha tenido la desgracia de ser implementado.

ARGENTINA Y VENEZUELA

En la epoca de la plata dulce producida por los commodities (materias primas), estos dos países concentraron sus ingresos en políticas sociales, que eran mas bien, un sistema de reparto populista de los enormes ingresos derivados de la soja, en el caso argentino y el petróleo, en el caso venezolano.
En ambos casos el credito político convertido en votos fue apreciable, varias elecciones consecutivas ganadas por Hugo Chavez y toda una década de gobierno Kischtnerista, siempre con mas del 50% del voto popular.
Los resultados en términos numéricos fueron apreciables, una disminución de la pobreza extrema, mejoría de la calidad de vida de los mas pobres y un crecimiento económico demostrable en las cifras publicadas por los organismos internacionales.
Todo un fenómeno que se oponía a las llamadas políticas neoliberales, que eran acusadas de favorecer a los mas ricos a costa del trabajo y sacrificio de los desamparados.
Es decir, los presidentes llamados progresistas estaban dando una lección de economía a los países desarrollados, enseñándoles como invertir los ingresos abundantes que estaban recibiendo.

VENEZUELA: LA MAGIA SE ACABA

Lo que ocurre es que la economía es una ciencia social con aplicación matemática y no hay magia ni discurso que la haga sostenible.
Los ingresos petroleros en Venezuela no fueron aprovechados para invertir en la diversificación de su economía y modernización de su industria de hidrocarburos, antes bien han sido dilapidados en políticas sociales no sostenibles, que aunque han mejorado la situación de los pobres en sentido general, generarán ahora el empobrecimiento de la clase media y una crisis política de grandes proporciones.
Este país es el ejemplo de como un gobierno destruye su clase productiva. 
La errada política de nacionalizaciones ha hecho que los capitales huyan despavoridos y que todos los productos básicos dependan de importaciones y sean controlados por el gobierno con asignación de dólares en un mercado oficial.
La distorsión que produce el control cambiario es tal, que existen tres mercados; el oficial que mantiene el cambio a 6.50, la intermedia que es oficial también a 11.50 y la verdadera que es el paralelo a 45 bolívares por dólar.
No existen entonces productos básicos como el pan, papel sanitario, pasta dental, alimentos de todo tipo, etc., un verdadero caos económico que lleva a la población general a la desesperación y desesperanza.
En el dia de ayer, las aerolíneas internacionales suspendieron los vuelos a ese país sudamericano, ante la enorme deuda que tiene el gobierno con esas compañías, las cuáles no pueden ser honradas por falta de reservas internacionales.
Todo esto en un país que nada, literalmente, en un océano de petróleo.

ARGENTINA: UN GOBIERNO HISTÉRICO

El drama argentino es peor, un país, que por recursos naturales y nivel de población debería ser el ejemplo de desarrollo de América Latina, se acerca a la cíclica crisis política que ha impedido históricamente su conversión en una economía avanzada.
Las políticas populistas implementadas por los gobiernos de Nestor y Cristina Kistchner, han implantado un modelo económico donde se subsidia todo;  la energía eléctrica, transporte, alimentos, etc., por lo que necesita ingentes ingresos de divisas que lo sostengan.
La desaparición fisica de Nestor y la enfermedad repentina de Cristina, esta creando un peligroso vacío de poder, en un país acostumbrado a la ruptura de la democracia por golpes de estado militares o renuncias de presidentes en medio de protestas populares.
Argentina está padeciendo en estos momentos cortes de energía, una inflación por encima del 35%,el dólar paralelo se vende al doble del oficial y existen controles de importación de bienes y servicios. 
Lo mas grave, es que el país carece en estos momentos de reservas internacionales para hacer frente a sus compromisos, y podría convertirse en el corto plazo en un deudor moroso, es decir, se acerca rápidamente al colapso.
Junto con todo esto, es materialmente imposible para el gobierno argentino suspender los subsidios que han beneficiado a la población que ha sido su sostén político, pero al mismo tiempo económicamente no puede pagarlos, es un verdadero callejón sin salida.

Es el final de la locura socialista que inventó América Latina, por el mismo camino seguirán Bolivia, Nicaragua, y los demás países que asumieron el populismo estúpido predicado desde Caracas.
El caso de Ecuador es diferente, porque Rafael Correa es de los que tienen la retórica y el  corazón a la izquierda, pero su política económica posee el bolsillo al lado derecho.




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