¿CUÁNDO ES QUE COMIENZA LA VIDA? (eppur si muove)

10462650_748867198501599_1978937669025767330_nUno de los juicios mas famosos de la historia de la humanidad se produjo en el tribunal de la ¨Santa Inquisición¨en el año 1633; el acusado, un hombre de ciencia llamado Galileo Galilei, natural de Florencia, y los fiscales, los príncipes de la Iglesia que lo señalaban como hereje, en caso de no retractarse de sus ideas, la condena era la muerte, achicharrado en la hoguera.

¿Cuál fue el delito de Galileo?, pues en la lluvia de nuevas ideas que se desató en El Renacimiento, sostuvo y defendió la tesis de Copérnico de que no era cierto que la tierra fuese el centro del universo, y que el sol y los planetas giraban alrededor de ella como lo planteaba el dogma eclesiástico, sino que era todo lo contrario, los cálculos matemáticos y la astronomía podían demostrar que eran la tierra y los planetas los que giraban alrededor del sol.

Pues Galileo fue enjuiciado y obligado a retractarse frente a los jueces de La Inquisición, de ser un creyente en lo que había demostrado Copérnico, y el, Galileo, había ratificado en sus estudios astronómicos.

Para la historia quedó la frase que dijo entre dientes cuando se retiraba del tribunal hacia el lugar donde debió pasar sus últimos años en prisión domiciliaria: ¨eppur si muove (y sin embargo se mueve).

La imagen de Galileo fue lo que visualizamos cuando leímos un informe dado a conocer por la Universidad de Cambridge y el Instituto Weissman, en el que dicen haber conseguido crear las primeras células capaces de transformarse en espermatozoides y óvulos, como parte de los estudios que realizan con células madres humanas.

Es decir, mientras en la República Dominicana nos dedicamos a discutir como fundamentalistas fanáticos en el Congreso, cuando es que se produce la vida, en los laboratorios de las universidades avanzadas del mundo se habla de la posibilidad de crear un ovulo y un espermatozoide a partir de células germinales, unirlos sin que tenga que haber de por medio un acto sexual y hasta implantarlos en el útero de una mujer para que a los nueve meses nazca una criatura.

Claro, que estas investigaciones científicas no tienen por objeto primario el crear seres humanos en probetas de laboratorio, mas bien lo que buscan es encontrar en la genética la solución a enfermedades que nos afectan, y hasta la explicación a los procesos de envejecimiento que, teóricamente, no son mas que la acumulación de información en nuestros genes a través de millones de generaciones que si podríamos en algún momento ser capaces de manipular para prolongarnos la vida.

En nuestro caso, que estudiamos medicina básica hace mas de 30 años, hace tiempo que se sabemos que cuando se unen un ovulo y un espermatozoide lo que se produce es un acumulo de células llamadas ¨blastocitos¨ sin ninguna diferenciación, y que a medida que avanza el proceso de reproducción es que se inicia el camino hacia la creación del embrión a partir de las llamadas células madre, que son aquellas capaces de convertirse en cualquier tipo células del cuerpo humano.

Sería bueno que a los fundamentalistas religiosos que demostraron su sapiencia en estos temas, en las discusiones que se produjeron hasta en los colmadones sobre algo tan complicado y tan simple a la vez, no se les ocurra hacer un documento de protesta y enviarlo a la Universidad de Cambridge y el Instituto Weissman demostrando su inconformidad porque sus investigaciones violan la Constitución de la República Dominicana.

Después no nos preguntemos porque somos subdesarrollados, es que no hemos aprendido a discutir ideas con ideas, mas bien al que tiene propuestas y aportes, a partir de la investigación y el conocimiento, se le pena en nuestro país con insultos y descalificaciones de parte de cualquiera que repite como un papagayo lo que escucha sin tener una mínima idea de lo que habla.

Aunque en la República Dominicana sigamos actuando como fanáticos irracionales en una enorme cantidad de temas, como el que hemos usado de ejemplo, la ciencia y el conocimiento seguirán hacia delante, los que no nos movemos somos nosotros, la verdad es que el mundo, como lo dijo Galileo Galilei refiriéndose a la órbita celeste en contra de lo que planteaban los eclesiásticos de su época, se mueve querramos o no.

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