MONJES FRANCISCANOS A LOS CARGOS ¿OYERON JOSE RAMON Y GONZALO?

La Edad Media es la época histórica que vio nacer a San Francisco de Asís quien, a pesar de haber nacido en el seno de una familia rica de Asisi en Italia, decidió venderlo todo y dedicarse a la vida religiosa dando el nombre a la Orden de los Franciscanos que perdura hasta el día de hoy.

La Iglesia tuvo que digerir a este y otros sacerdotes que llegaron a Roma y predicaban la pobreza a tal extremo que tuvo el Papa Inocencio III que imponen su autoridad para reconocer a como orden religiosa a este grupo de sacerdotes que decidieron ser mendigos y vivir de las limosnas.

El voto de la pobreza, que no es mas que la renuncia a los bienes materiales para dedicarse a la vida religiosa, parece que tendremos que aplicarlo también a los políticos dominicanos antes de acceder a un cargo público, tendrán que renunciar a todo lo que hayan trabajado en su vida privada como condición ¨sine qua non¨ antes de la ceremonia de juramento.

Todo esto viene a cuento a partir de las declaraciones de tantos ¨santos¨ varones y hembras sobre las actividades de varias empresas vinculadas a los Ministros Administrativo de la Presidencia, José Ramón Peralta y de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, ambos con actividad profesional conocida desde hace décadas, que parecen ser la diana de los disparos de la oposición política al actual gobierno.

Ambos funcionarios han estado vinculados desde hace muchos años al Presidente Danilo Medina y al Partido de la Liberación Dominicana, y en los dos casos hicieron su ingreso al gobierno de la mano del actual mandatario en el año 2012, es decir, llevan ya casi 5 años siendo servidores públicos desde posiciones preeminentes del gobierno.

En el caso de Peralta, es un profesional y empresario que ha subido por todos los peldaños de la actividad privada vinculada a la producción agrícola y a la importación de alimentos por mas de 30 años, ejerciendo esta actividad apegado a las reglas y condiciones que rigen en el país, una muestra de esto es que electo para dirigir la Junta Agroempresarial Dominicana, una muestra del respeto que se le tiene en el sector.

Castillo por su parte, es un empresario vinculado por décadas al sector turístico a través de empresas de trasporte aéreo como Helidosa y Aeroambulancia, en el primer caso es compañía mas grande del país para alquiler de helicópteros y la segunda se dedica a transportar pacientes por vía aérea en caso de emergencias o desastres.

Pues en los últimos días, cual si fuera un ataque coordinado desde la acera opositora contra algunos de los funcionarios de mayor confianza del actual presidente, se ha desatado la furia sobre José Ramón y Gonzalo, porque parecía que tenían que cerrar sus empresas e ingresar a una de las denominadas ¨ordenes mendigantes¨ de la Iglesia Católica, como condición previa para tener acceso a los cargos que hoy en día detentan.

Empresas que como todo el mundo sabe, aunque tienen diferentes ámbitos de ejercicio, fueron creadas cuando ninguno de los dos soñaba siquiera, que la vida y el destino les tenía reservadas la oportunidad de servir al país desde una función pública, lo que los obligaría a dejar en manos de otros la administración y gestión de sus negocios particulares.

Las acusaciones contra Castillo son risibles, una ruina abandonada desde hace mas de 15 años, llamado eufemísticamente Hotel Bahoruco, es comprada por una empresa dirigida por su hijo para intentar reconstruirlo y se intenta hacer un escándalo mayúsculo con este tema, a pesar de que se trató de una negociación normal entre el Banco de Reservas, que tenía la propiedad abandonada, y un comprador a precio de mercado y con financiamiento transparente.

En el caso de José Ramón Peralta, este ha tenido que acudir a los tribunales para defender su honor y la honra de su familia, mas que conocida en los círculos de la producción agropecuaria porque son empresas donde ya hay presencia de varias generaciones, ante una ráfaga de acusaciones desde la acera del Partido Revolucionario Moderno.

Peralta ha tenido que soportar toda una descarga verbal en su contra por parte de un ¨carga palos¨ llamado Leonardo Faña, quien fue funcionario de tercera categoría de la antigua Secretaría de Agricultura, en los años 2000 al 2004, época en que la norma era el contrabando de productos desde Haití y la regla la venta de permisos de importación para beneficio de los funcionarios del área.

Todo porque las empresas familiares vinculadas a los Peralta en Constanza, han seguido trabajando de acuerdo a las reglas del comercio, participando en las subastas de importación de rubros agrícolas que organiza la JAD para La Bolsa Agroempresarial Dominicana, estos son concursos públicos y competitivos.

Quizás el pecado de los funcionarios antes mencionados es que se apellidan Peralta y Castillo, porque en el caso de quien escribe, que trabajó en las actividades políticas cercanamente con Jacinto Peynado y Carlos Morales, nunca escuché a nadie pedirles que renunciaran a sus acciones en Delta Comercial, Agrodelta o Central Romana; claro estos dos amigos idos eran nietos y biznietos de de antiguos presidentes de la República y miembros de las familias ¨de primera¨ del país.

Pero para solucionar el problema deberíamos convocar a una reforma constitucional y prohibir de forma definitiva la participación de alguien que posea una empresa de cualquier tipo en la actividad política, es mas, hasta podríamos establecer la condición de que para ingresar a un partido y ser un militante habría que demostrar el ser un fracasado como profesional o empresario.

Y si no estamos satisfechos con estos requisitos, podríamos también buscar a quienes estén dispuestos a realizar un voto de pobreza, renunciar a todos los bienes materiales y hasta subir de rodillas las escalinatas del Palacio Nacional, como forma de garantizarnos funcionarios pobres y fracasados, si eso es lo que queremos pues a ver quien los complace.

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