¨TRIUNFO CON PIES DE BARRO¨: ¿LA APUESTA A LA DIVISIÓN?

Parece ser una necedad de marca mayor insistir en que el triunfo del Partido de la Liberación Dominicana en las pasadas elecciones, se asemeja a lo que es una ganancia con ¨pies de barro¨ y lo que creemos es, que quien ha usado esa expresión no conoce su origen ni la simbología que se le asigna en la Biblia.

Pues si, porque la enorme imagen con cabeza de oro, torso y manos de plata, vientre y muslos de bronce, piernas y pies parte de hierro y parte de barro cocido, era el fruto de los sueños del rey Nabucodonosor, y según la interpretación de Daniel, un judío que fue mandado a buscar para interpretar las imágenes, eran una visión del futuro hasta la vuelta de Cristo a la tierra.

Plantear que solo la persona que escribe un articulo es capaz de entenderlo, no solo es una temeridad, sino un ejercicio de autoritarismo intelectual inaceptable, habría que ser un orate para no entender el sentido de las palabras escritas al asemejar la ganancia electoral del PLD, con la estatua con ¨pies de barro cocido e hierro¨, que es la descripción exacta en la Biblia.

La interpretación del sueño de Nabucodonosor es probable que no tenga sentido compartirla con quienes tradicionalmente no han creído en el fundamentalismo bíblico, pero si es necesario poner en claro que algunos entendimos lo que se quiso decir con un escrito tan fuera de lugar, que dio origen a otro explicativo, donde se trata irrespetuosamente a compañeros de su propio partido asemejándolos con párvulos que necesitan volver a la escuela primaria.

Lo mas curioso es, que mientras el Presidente del PLD, Leonel Fernández, llena de elogios a su partido por el desempeño electoral, exista una persona que plantea públicamente hablar en su nombre, o en su representación, o en su defensa, o de la forma que sea identificándose como ¨leonelista¨, que en horas tan delicadas se dedica a sembrar dudas sobre la unidad del partido que preside a quien confiesa como líder.

Para nada interpretó Leonel, como no lo hicieron José Ramón Peralta, ni Roberto Rodríguez Marchena, ni los miles de dominicanos que luchamos en las calles junto a los candidatos del PLD para impedir que el retroceso representado por el PRM y sus aliados, que logramos una victoria ¨con pies de barro¨.

Todo lo contrario, la mayoría lo que sentimos es una enorme satisfacción por haber puesto nuestro esfuerzo para obtener nueva vez el favor de los dominicanos, encabezados en la boleta presidencial por Danilo y Margarita, quienes juntos lograron la mayoría porcentual y nominal de votos mas amplia de nuestra historia democrática.

Es un acto de mezquindad plantear que mas que el PLD, es el pueblo dominicano en su amplia mayoría, quien celebró de manera frugal, tal cual es el estilo de Danilo, una victoria electoral histórica, que para nada otorga derechos a nadie, todo lo contrario, como la tesis del Manuel Adrián Varela, Canciller argentino al termino de la Guerra de la Triple Alianza: ¨la victoria no da derechos¨.

Dejar de reconocer que mientras algunos parece que pensaban que un acto de celebración era ¨tirar la casa por la ventana¨ con fiestas, bebidas y todo lo que esto implica, la noche del 15 de mayo, aunque estaba claro quien había ganado las elecciones, el Presidente Medina suspendió todo tipo de actividad pública, para evitar situaciones enojosas que hirieran la susceptibilidad de una oposición maltrecha por el resultado.

La humildad en la victoria es una de las virtudes mas difíciles de encontrar en un líder político, en el caso de quien escribe, que vivió las victorias de Balaguer, Leonel y Danilo, lo cierto es que no se de que celebración se habla, cuando en todas las ocasiones, estos tres líderes políticos han demostrado humildad cuando ganan y fortaleza inigualable cuando han perdido.

Como en mi caso yo aprendí a leer a los tres años de edad, el tiempo y las canas me han permitido auscultar entre las líneas lo que se quiere decir en temas, que como el político se presta a tantas interpretaciones.

Tratar de disgregar en estos momentos los votos del PLD y los partidos aliados, porque cuando se suma hasta el 62% incluye a todos los que votaron a favor de la boleta presidencial de ese partido, es un ejercicio marcadamente divisionista, tal y como lo interpretara correctamente José Ramón Peralta, si no está en el articulo de marras, si se encuentra en unas declaraciones públicas del autor.

Porque, cuando se suma, me enseñaron en la escuela de párvulos, se añade, se agrega y cuando se divide se disgrega, se aparta, se distribuye, se descompone, es decir, cuando usted señor trata de clasificar los votos de las elecciones a favor del PLD y aliados entre ¨danilistas¨ y ¨leonelistas¨, eso se llama división o no me enseñaron nada en la escuela a donde iba con mi sillita de güano.

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