UNA COSA ES EL EXEQUATUR MEDICO Y OTRA SER ESPECIALISTA

En estos días hemos visto con asombro como el Colegio Médico Dominicano ha tomado en sus manos el caso de Edgar Contreras, medico general que dice ser cirujano plástico, y tiene en su haber múltiples casos de pacientes complicadas y sometimientos a la justicia.
Creemos que hay una confusión entre lo que es un exequatur, que es el decreto del Poder Ejecutivo que autoriza a un profesional de la medicina a ejercer su profesión en todo el territorio nacional, y la responsabilidad que tiene el Ministerio de Salud Pública en controlar la calidad de atención en salud de todos, pero con énfasis en los médicos especialistas.
Un exequatur de ley se otorga una vez el médico se ha graduado y realizado una pasantía en un establecimiento reconocido por el Ministerio de Salud, por este medio el profesional esta revestido de autoridad legal para ejercer la MEDICINA GENERAL, ya que para ejercer una especialidad debe de cursar un tiempo mínimo de entrenamiento.
Ahora, ya que el profesional esta prevalido de un exequatur puede optar por realizar lo que se denomina residencia médica, que no es mas que un entrenamiento mínimo, en un hospital universitario o autorizado en el país o en el extranjero, a cuyo termino obtiene el título de la especialidad que escogió.
Lo que ocurre con las especialidades quirúrgicas es que todas, incluyendo la cirugía plástica, necesitan OBLIGATORIAMENTE de un entrenamiento mínimo de dos años de cirugía general, ya que esta será la base clínica que servirá al futuro cirujano para manejar las complicaciones que se producirán sin dudas en algunos de sus pacientes.
Es decir, para usted como medico someter a alguien a un procedimiento quirúrgico de cualquier tipo, técnica y teóricamente debe estar preparado para manejar sangrados, heridas abiertas, infecciones producto de la cirugia, etc, y esto solo se aprende pasando por una escuela de cirugía general.
Lo que ocurre es que en La República Dominicana, cualquiera viene de un centro de salud extranjero y cuelga en la pared de su consultorio el titulo de medico en cualquier especialidad y nadie, hasta ahora, se ha preocupado de examinar si ese profesional cumple con los estándares mínimos que exigimos a los que se gradúan en la República Dominicana.
En el caso que nos ocupa, que es la autorización para que Edgar Contreras ejerza como cirujano plástico, este debería tener credenciales de dos años de entrenamiento en una escuela reconocida de cirugía general y posteriormente tres años mínimo de aprendizaje en una escuela de cirugía plástica reconocida como tal en el país de origen de las credenciales.
¿Porqué esta es la exigencia mínima?, porque aparte de que esto garantiza un conocimiento mínimo de cirugía, es también lo que se les exige a los graduados de la escuela de cirugía plástica y reconstructiva del Hospital Salvador Gautier, único centro que otorga titulo de Cirujano Plastico en la República Dominicana, y esta lo hace siguiendo los estándares internacionales sugeridos por la Sociedad Latinoaméricana de Cirugía Plástica.
En la medida que el Ministerio de Salud Pública ejerza la rectoría y control del ejercicio médico en el país, en esa misma medida tendremos mejor atención y seguridad para el paciente que pone su vida en las manos de nuestros médicos.
No es una persecución contra nadie en particular, es que de una vez y por todas alguien debe garantizar que si usted va a ver a un médico que dice ser especialista, esa persona haya sido controlada en cuanto a la acreditación profesional que dice tener.
Muy mal hace el Colegio Médico Dominicano en defender lo indefendible, esa directiva sabe muy bien lo que explicamos, que se le devuelva el exequatur a Edgar Contreras no es un permiso para operar pacientes si no tiene las credenciales que se exigen en el país para ejercer como cirujano plástico.

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